Leonardo M. D’Esposito

Es un escritor y crítico de cine argentino. Desde mediados de los noventa, ha publicado en La Maga, Terra Argentina, Internet Surf, Radar, Clarín, Ñ, Brando, Perfil, Noticias, bae, Crónica, Kinetoscopio, Wired, Cinémaction y, especialmente en Crítica y El Amante/Cine, medio este último que considera algo así como su hogar. Es autor de los libros Todo lo que necesitas saber sobre cine (Buenos Aires, Paidós, 2014) y 50 Películas que conquistaron el mundo (Buenos Aires, Paidós, 2015).

Pixar: un juguete del siglo XXI

A veinte años del estreno de Toy Story, el primer largometraje de Pixar y el primer filme creado completamente en computadora, se describe y analiza la forma en que este estudio ha revolucionado la estética –y la ética– del cine de gran espectáculo. Aquí se traza una historia del cine animado y se expone cómo el éxito de Pixar influyó en el desarrollo de las tecnologías de transferencia y compresión de datos que luego llevarían a que el entretenimiento digital se volviera dominante. Pero, sobre todo, se resalta que las animaciones de Pixar logran la fundamental fusión entre fondo y forma.

En busca de la sustancia de los sueños: de William Shakespeare a James Cameron

Gran parte de la crítica cinematográfica «seria» despreció en su momento Avatar por sus efectos especiales, su relato arquetípico y su deseo de ser una gran aventura para todos los públicos. Sin embargo, el film, una hazaña tecnológica sin precedentes que cambia las reglas de juego para el gran espectáculo, ejerce la crítica política y moral y representa también un lazo con la tradición ética y estética del espectáculo tal cual la define la obra de William Shakespeare, como una continuación o un «avatar» posible de La tempestad, o cómo el planeta Pandora es, gráficamente, el reino perdido de Calibán.

Breaking Bad o el fracaso de Émile Zola

Un hombre desesperado que se convierte en una gran mente criminal atrapa la imaginación de todo un planeta. La ficción se llama Breaking Bad y es, al mismo tiempo, prueba del triunfo de una gran revolución tecnológica donde el presente es siempre futuro, y del regreso al viejo arte de la novela popular del siglo xix. Gracias a los avances digitales y la posibilidad de acceder al audiovisual como a un libro de la biblioteca según nuestro deseo, los narradores han reencontrado el arte de la variación, la densidad emocional y la ruptura de tabúes temáticos. Y, al mismo tiempo, han viajado en el tiempo hacia la era dorada donde la fantasía popular, el folletín de aventuras y el drama rocambolesco servían para escapar del mundo hacia universos metafóricos más ricos y más vivos.