Vanessa Londoño

Egresada de Derecho del Colegio Mayor de la Universidad del Rosario de Bogotá. Aspira a una maestría en Bellas Artes de la Universidad de Nueva York.

Doris Salcedo, perfil de una saboteadora

Durante más de tres meses, el Guggenheim de Nueva York hospedó el trabajo de la artista bogotana Doris Salcedo, en una retrospectiva general de su obra. Recorrer la exposición era parecido a visitar una casa amueblada con los eventos recientes de la violencia en Colombia. Cada habitación contaba un episodio concreto de la guerra y era posible tropezarse con las viudas y los fantasmas que ha dejado el conflicto. Una especie de domesticidad saboteada llena de gabinetes ciegos, zapatos impares y camas corroídas. Salcedo ha enfatizado que el espacio que crea su obra es un territorio de ficción. Se trata de un manifiesto sobre cualquier lugar del planeta en guerra, que no pertenece a ningún país en concreto. He aquí un perfil suyo que la vincula a la historia de Colombia.

El fútbol del señor presidente: Crónica de Colombia en el Mundial de fútbol

Mientras la selección colombiana de fútbol regresaba a un Mundial después de 16 años de ausencia, Colombia vivía uno de los momentos políticos más trascendentales de su historia contemporánea. Esta crónica tiene varios costados: un viaje familiar a través del fútbol, un viaje a Brasil a través de Oscar Niemeyer, una explicación del caudal político de los goles y un retrato del fútbol excepcional con que Colombia estrenó una nueva generación de jugadores. Y de paso, de ciudadanos.

Selfie: la vida retratable

Muchos de los temas de los que se ocupan los selfies han sido criticados por considerarse que hacen alusión al narcisismo, pero estos mismos han dado lugar a grandes obras de arte. La vida es, por esencia, retratable y todos los eventos, por azarosos que parezcan, han sido motivo de pinturas, fotografías y, hoy por hoy, de selfies. El frenesí de las redes sociales, sin embargo, nos hace querer vivir en función de las fotos. El número de «me gusta» nos hace creer en la fantasía de una fama local. Queremos ser minicelebridades.