Artículo de Revista Global 11

Código abierto: educación para las nuevas generaciones

El proyecto Una computadora portátil por niño, del PNUD, pondrá la computación al alcance de las futuras generaciones, aportando una carta maestra en la lucha contra la brecha digital que amenaza los países emergentes. Este programa va más allá del simple uso de una computadora gracias al software de Código Abierto.

Código abierto: educación para las nuevas generaciones

El 16 de noviembre del año 2005, en la segunda fase de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (WSIS) en Túnez, el Grupo del Laboratorio de Media del MIT, encabezado por Nicholas Negroponte, junto al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, develó al mundo el borrador del prototipo de la computadora portátil de cien dólares.

Luego, en el Foro Económico Mundial en Davos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hizo pública una declaración indicando que trabajaría con Una Computadora portátil Por Niño UCPPN (Computadora portátil de Cien Dólares) para ofrecer “tecnología y recursos dirigidos a escuelas en los países menos desarrollados”.

¿Por qué el UCPPN es más que un mero proyecto de tecnología? Uno de los principales conceptos del UCPPN se basa en las teorías “construccionistas” de aprendizaje desarrolladas por Seymour Papert, Alan Kay, Mitchel Resnick y David Cavallo, y en los principios expresados en el libro Ser digital de Nicholas Negroponte. Las teorías construccionistas de aprendizaje hacen mucho énfasis en cómo la tecnología digital puede ser utilizada como un constructor para la adquisición de fluidez tecnológica que vaya más allá de aprender el uso del software de office.

Ir más allá de aprender el uso de este software significa aprender el valor fundamental de la programación. Por tanto, otro concepto que hace posible el UCPPN es la utilización de Código Abierto (open source): es gracias a la existencia de Código Abierto que el UCPPN será capaz de ofrecer “tecnología y recursos dirigidos a escuelas en los países menos desarrollados”.

Este artículo trata sobre Código Abierto y educación, y de la importancia de la existencia de Código Abierto para el futuro de la educación.

Revolución incompleta

En el año 2005, alrededor de 300 millones de personas en el mundo tenían una pc y más de 100 millones utilizaban Internet. El número de usuarios se ha más que duplicado desde 1988, y a este ritmo más de un billón de personas estarán en línea en los próximos años. Este es uno de los procesos revolucionarios más extraordinarios de la historia. El trabajo, los servicios y la economía mundial se han reorganizado alrededor de esta tecnología, afectando la forma en que las personas se comunican, se divierten, aprenden y educan a sus hijos. Esta revolución de la información está transformando casi todas las áreas de interacción social, desde el campo médico hasta las finanzas. Sin embargo, un área en la que los avances de la revolución de la información no han sido capaces de realizar cambios radicales o fundamentales es la educación.

No necesitamos una extensa investigación para verificar los hechos de que el proceso de enseñanza y aprendizaje, y la práctica misma de la educación, se han quedado muy atrás en la “Revolución de la Información”. Aún vemos la educación en el ámbito de “papel y lápiz” y basamos el proceso de aprendizaje en el rol de los maestros como una figura jerárquica, en el entendido de “lo que los niños deben aprender” y “cómo deben aprender”.

A pesar de las enormes transformaciones y de la importancia de las tecnologías de la información, existe una laguna en cuanto a entender cómo aplicar la tecnología de la información en educación. Los más ingenuos pensarían que podríamos tener resultados positivos trayendo las computadoras al salón de clases, sin una transformación paralela de la estructura del sistema educativo. Si no hacemos esto simultáneamente, no estamos haciendo el cambio necesario para transformar la educación en el contexto de esta revolución. El simple uso de una computadora en el salón de clases sería ciertamente una falacia muy ingenua; pero más aún peligrosa, porque la sola utilización de computadoras (sin cambios estructurales paralelos) en un sistema educativo deficiente y disfuncional podría más bien exacerbar las deficiencias.

Si miramos de cerca, los sistemas de educación K-12 (desde kinder hasta 12 grado) no han cambiado radicalmente en los últimos 50 años. Básicamente todavía estamos forzando a los niños a memorizar fórmulas que nunca utilizarán, datos que no están relacionados con sus intereses o aptitudes, y sometiéndolos a pruebas sobre los temas más irrelevantes.

El costo

Cuando el equipo de la Computadora portátil de cien dólares asumió la tarea de desarrollar un ordenador portátil asequible para los estudiantes de K-12, haciendo énfasis en los países menos desarrollados, la primera tarea era analizar el costo de cada uno de los componentes de una computadora portátil regular. No podemos olvidar que uno de los miembros de este equipo es Alan Kay, el inventor de la computadora portátil que millones de personas utilizan hoy en día, la “Dynabook”. Cuatro asuntos muy importantes surgieron de esta tarea.

Primero, reducir a cerca de cero el margen usual de beneficios, junto a los costos de ventas, mercadeo y distribución. Estos valores llegan normalmente a más del 50 por ciento del precio de una computadora portátil.

Segundo, uno de los componentes más costosos de una computadora portátil regular era la pantalla. La pantalla alcanza el 50 por ciento o más del costo restante, lo que significa el 25 por ciento del costo total. Nadie en la industria estaba interesado en la fabricación de una pantalla barata, aun cuando la tecnología estuviera disponible. Electronic Ink fue la invención del Laboratorio de Media, por tanto, la solución estaba dentro de las mismas paredes. Electronic Ink es la tecnología de pantalla que tendrán las generaciones futuras de la Computadora portátil de 100 dólares, pero inicialmente utilizarán la TFT LCD diagonal de 7 pulgadas (18 cm.) dual-mode (legible a la luz del sol con 200 dpi). Legible a la luz del sol debido a que millones de niños en países menos desarrollados, como la República Dominicana, reciben clases en condiciones donde ni siquiera hay salones de clases disponibles.

Tercero, otro componente era el disco duro. Un 5 por ciento de todos los discos duros fabricados en el mundo sufren fallas. Este riesgo de fallas era muy alto para cada país adquirente de un millón de estas computadoras portátiles. El Laboratorio de Media aportó una solución ya utilizada en el iPod. Ahora, la primera generación de la Computadora Portátil de 100 dólares tendrá una memoria Flash de 512MB-1GB/128 MB DRAM (a prueba de fallos).

Cuarto, las computadoras portátiles de hoy tienen “sobrepeso” de software. Dos tercios de su software son utilizados para manejar el otro tercio. Para que una computadora portátil cueste 100 dólares o menos, el sistema operativo de software no puede costar 200 dólares. Por tanto, era necesario utilizar un sistema operativo de Código Abierto, como el Red Hat Fedora Core-Based Linux. No sólo porque es barato, sino porque es mejor.

De hecho, para el primer cuatrimestre de 2007, Quanta Manufacturer ya tendrá producidas para el MIT 15 millones de computadoras portátiles destinadas a países de menor desarrollo, con una conectividad interna de 802.11 con red de malla; sistema operativo Red Hat Fedora Core-Based Linux; opción de conexión USB; Memoria Flash de 512MB–1GB/128 MB DRAM; entrada de teclado/ touchpad y tres puertos USB adicionales; baterías de energía con generador hand-crank (de manivela); batería de carro de 12 V y AC de pared; un CPU basado en AMD Geode GX500@1.0W +5536, monitor dual-mode de 7” (18 cm.) TFT LCD (legible a la luz del sol de 200 dpi) y longitud extendida del touchpad que permite aprender a escribir. Pero estas computadoras portátiles tienen algo más que sus programas: vienen con libros electrónicos que tienen disponibles los libros de texto de todo el año, más un juego computacional basado en la programación Código Abierto. Los niños aprenden a hacer programas de Código Abierto y a compartirlos mediante una red inalámbrica.

Código Abierto

Este cuarto elemento es uno de los más importantes de la Computadora portátil de 100 dólares. Necesitamos tener presente que este proyecto no es un proyecto tecnológico sino educativo, basado en el movimiento teórico que argumenta que el aprendizaje ocurre mejor cuando es auto-dirigido. Esta es la razón principal de por qué es una computadora portátil por niño y no una computadora de escritorio por salón de clases, y por esto se basa en un sistema operativo de Código Abierto.

En 1984 se lanzó el Proyecto GNU para desarrollar un software gratuito de sistema operativo completo, como el Unix.

Por definición, software gratuito es un software que el usuario tiene la libertad de ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar.

Hay cuatro clases de libertades para los usuarios:

  1. La libertad de ejecutar el programa para cualquier propósito.
  2. La libertad de estudiar cómo trabaja el programa y de adaptarlo a las necesidades particulares de una persona gracias al acceso al código fuente.
  3. La libertad de redistribuir copias para ayudar a su vecino.
  4. La libertad de mejorar el programa y hacer públicas sus mejoras de manera que toda la comunidad se beneficie teniendo acceso al código fuente.

En los últimos 20 años, la práctica de programar y compartir software gratuito ha estado creciendo rápidamente. Se diferencia de otra producción de software porque los promotores o productores comparten entre ellos no sólo los problemas técnicos y las innovaciones, sino también algún tipo de filosofía o movimiento social.

El software de Código Abierto es una práctica en crecimiento: cerca del 70% de todos los sitios de la red funcionan con un servidor de red de Código Abierto llamado Apache; más del 85% del tráfico mundial de correo electrónico es manejado por otro software de Código Abierto llamado Sendmail, y el 40% de las corporaciones norteamericanas más importantes utilizan un sistema operativo de Código Abierto, el GNU/Linux. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos utiliza Código Abierto, los gobiernos de Venezuela y Brasil lo usan, y uno de las universidades de ingeniería más notables del mundo, el MIT, utiliza Código Abierto. Entonces, ¡debe haber algo realmente bueno en el Código Abierto!

Existe la mala percepción de que el software de Código Abierto no es comercial. El software comercial no es contrario al software de Código Abierto. La mejor definición que se puede ofrecer de lo que es opuesto al software de Código Abierto es el software con marca registrada.

Un software de Código Abierto es un tipo particular de software en el que el código fuente está disponible y el usuario tiene derecho a participar en la mejora del software. La mayoría del software de Código Abierto puede bajarse de Internet sin costo, bajo el acuerdo de que cualquier mejora será compartida con el creador y que será gratuita para los futuros usuarios.

Hay muchas razones que justifican el uso de software de Código Abierto, pero la mejor de todas es que no hay razón para no utilizarlo.

Aún con sus logros tecnológicos, lo más importante es que la atracción del movimiento de Código Abierto descansa en su visión social y filosófica. El hecho de que el software de Código Abierto es difundido como copia a una gran cantidad de programadores alrededor del mundo no disminuye el valor del productor original. Mientras el software original es más utilizado, perfeccionado y compartido, más valioso se hace para la comunidad.

Muchos desarrolladores de open source son estudiantes o profesionales de diferentes disciplinas. Un programador de Linux, Con Colivas, quien inventó algunos maravillosos algoritmos de programación, es un doctor que programa como hobby. Este código compartido con la comunidad tiene mucho sentido porque muestra a otros el buen trabajo que se ha hecho. Y aún más significativo es el hecho de que trabajando junto a otros se logra mucho más que trabajando solos.

Mientras la comunidad de Código Abierto es difícil de definir, aquellos involucrados en ella se sienten parte de un grupo grande e importante. Cuando una persona difunde un software de Código Abierto, está dando algo de valor a la comunidad, y siente que está trabajando en un mismo proyecto junto a otros miembros de la misma.

La educación es un área donde la utilización de Código Abierto daría a los estudiantes un gran sentido de trabajo comunitario y de relaciones personales. Al ser parte de esta comunidad, los estudiantes se sienten ellos mismos y no se esconden detrás de la estructura tradicional del salón de clases. No hay necesidad de estar atento a los estándares y reglamentos, lo que les da un estilo personal e informal. El aprendizaje y el liderazgo tienden a no ser muy burocráticos y están basados directamente en los méritos.

Los educadores están luchando para incorporar la tecnología al salón de clases, pero muchos aún enseñan con pizarra, en una estructura jerárquica donde los estudiantes están usando lápiz y papel. Esto significa que los maestros y padres están enfrentados con nuevas tareas educativas. En adición a sus roles pedagógicos tradicionales, tendrán que aprender junto a sus niños cómo utilizar la tecnología, al tiempo que exploran formas para usar mejoras generales de aprendizaje. La combinación de estas dos tareas pedagógicas es una carga de importancia para la profesión magisterial, así como para los padres.

En este desafío el problema no se resuelve con “conocimientos computacionales”. Esta expresión se ha vuelto muy trivial en los últimos años, enfatizando que si una persona no adquiere los necesarios “conocimientos computacionales” será considerada “no-empleable” en un futuro inmediato.

Normalmente, la mayoría de los currículos con conocimientos computacionales se refieren a conocimientos superficiales sobre las partes de una computadora y de los actuales softwares de office, que de hecho se actualizan cada año. Como dice Seymour Papert en su libro La familia conectada: “El conocimiento adquirido es tan superficial que alguien que supiera la cantidad equivalente en lectura, escritura y libros sería llamado analfabeto en vez de alfabetizado. Sería como si alguien supiera los nombres de las letras pero no pudiera leer, o podría contestar preguntas como qué es un libro y qué es una biblioteca pero nunca haya leído un libro o consultado una biblioteca. Los niños que salen de cursos de conocimientos computacionales son profundamente iletrados en relación con lo que realmente importa acerca de las computadoras: que usted puede utilizarlas para sus propios propósitos”.

Esto es algo que puede ser superado mediante la programación con Código Abierto. En general, la gente le tiene miedo a la programación. Se sienten intimidados, y esa parece ser la razón por la que las corporaciones venden complicados paquetes de software y libros para aprender a usar ese software, así como cursos para ser los llamados “expertos” en dicho software. En realidad, los niños aprenden a programar solamente utilizando Internet. Sin ningún tipo de instrucción, ellos aprenden cómo establecer un “blog” en Google, cómo cargar una película y cómo programar una página web utilizado HTML.

Este es uno de los aspectos donde el Código Abierto está directamente enlazado con la educación. Mediante el aprendizaje de Código Abierto los niños aprenderán a pensar lógicamente y a realizar cálculos por ellos mismos, aprendiendo mientras construyen.

Parece ser un acontecimiento común hoy en día en familias con una computadora, oír a los padres pedir ayuda a su hijo cuando no saben cómo instalar un nuevo programa en la computadora o cerrar un programa que está funcionando en segundo plano. Está ocurriendo en muchos hogares: los niños son los desenvueltos “ingenieros” capaces de programar el VCR o el DVD. Por esto la comunidad Código Abierto descansa en una de las más grandes herramientas de la educación: el autoaprendizaje.

José Santana es economista, especializado en tecnología y desarrollo. Es major en Economía por la universidad Intec y minor en Sicología y Filosofía, con posgrado en Executive Information Technology Management en la universidad de Columbia. Participó en el programa internacional Building Our Future de la universidad de Ilmenau. En 2003 se unió al mit, colaborando en el Media Lab con Nicholas Negroponte en el proyecto Computadora Portátil de Cien Dólares. Desde 2004 es director ejecutivo de la Comisión Internacional de Ciencia y Tecnología de la Presidencia de la República Dominicana.

Referencias bibliográficas 

Negroponte, Nicholas, Being Digital, New York: Vintage, 1996.

Papert, Seymour, The Connected Family, bridging the digital generation gap, Marietta, GA. Longstreet Press, Inc. 1996.