Artículo de Revista Global 81

El libro en la era de las redes sociales

Las redes sociales le han dado un giro al mundo. Hasta para enterarnos de publicaciones y de lanzamientos de libros recurrimos a ellas. Sin embargo, ¿en qué medida las redes sociales han influido en la difusión de los libros? ¿Se sirven de estas los editores para dar a conocer sus obras? En este reportaje, seis editores hispanoamericanos comparten sus estrategias de difusión y la manera en que se sirven de las redes sociales.

El libro en la era de las redes sociales

Las redes sociales han transformado nuestros hábitos y el modo en que interactuamos. También han influido en la manera que nos enteramos de lo que pasa en el mundo. Por esta razón, las editoriales, para promocionar y difundir sus obras, se han visto en la necesidad de usar las técnicas y herramientas de difusión que ofrecen las redes sociales. En esta edición de Global hemos conversado con diversos editores, provenientes de distintos países de Hispanoamérica, para comprender más de cerca este fenómeno. Les preguntamos acerca de las promociones y actividades que realizan para difundir sus libros, pero sobre todo acerca de cuáles son sus redes sociales predilectas, cuáles han sido sus experiencias con los booktubers, con los booktrailers y con los podcasts, y qué estrategias de difusión consideran idóneas para difundir un libro en esta época. A continuación, comparten sus impresiones con nosotros Manuel Borrás, editor de Pre-textos (España), Salomé Cohen, editora de Laguna Libros (Colombia), Luis Méndez, editor de Catafixia Editorial (Guatemala), Cindy Jiménez Vera, editora de Ediciones de Aguadulce (Puerto Rico), Elena Medel (editora de La Bella Varsovia) y David Puig, editor de Ediciones De a Poco (República Dominicana).

Manuel Borrás (editor y fundador de la editorial Pre-textos)

La editorial, y hablo en su nombre porque ese es un campo que no atañe a mi responsabilidad interna, utiliza las redes sociales más comunes, léase: Facebook, Twitter o Instagram, pero concentra su esfuerzo sobre todo en Facebook, ya que esta red permite profundizar más en los contenidos. Los lectores de Pre-Textos suelen ser lectores gustosos a quienes no les importa pararse a leer una reseña. Instagram se usa menos, habida cuenta de que el contenido es sólo visual y, en consecuencia, más de superficie. Pre-Textos, como indica uno de mis colaboradores, prioriza los contenidos frente a las apariencias, caracterizándose en lo visual por su carácter espartano, es decir, tipográfico.

También se mandan libros promocionales a la prensa diaria, aunque esta es cada día más refractaria a la buena literatura y se decanta más por la literatura intercambiable, complaciendo así cual mercenarios a sus verdaderos amos, a quienes publicitan. Cada día, y lamento decirlo, hay menos revistas culturales, al menos en la Península. A esas pocas también se les remiten nuestras novedades.

En efecto, se hacen presentaciones con autores, mesas redondas, másteres de edición y se participa en ferias, tanto profesionales como para el público en general. A mí personalmente es a estas últimas a las que me gusta más comparecer, habida cuenta de que es la oportunidad que se presta para ver la cara de nuestros lectores: entre –todo hay que decirlo frente al vaticinio general en sentido contrario– las que se cuenta una mayoría de lectores jóvenes.

Para mí, las ferias profesionales tienen cada día menos sentido, a no ser que vaya uno con la sola intención de tomarse unas copas con unos colegas. Hoy todas las operaciones de negocio se hacen al margen de esas convocatorias. Es triste decirlo, pero es así. Además, uno tiene que leer y dejarse de zarandajas.

Se trabaja con booktubers. Se tiene a una persona para ese cometido, nuestro compañero Gianfranco Spada. Se realizan vídeos para determinados títulos, para series temáticas de libros que denominamos «Recorridos», entrevistas a autores… La mayoría de ellos se pueden contemplar en el canal de YouTube de la editorial: <www.youtube.com/user/editorialpretextos>.

En cuanto a la manera más auténtica para difundir un libro hoy en día, para mí es el de boca a oído. A ver si nos percatamos de que editar es una de las posibles formas de hacer pedagogía y que para que los pedagogos tengan éxito se requiere capacidad de seducción. Y tampoco estaría de más recordar que el seductor solo es eficaz cuando logra crear estados de perplejidad en los otros. Esto lo sabían muy bien hasta los antiguos griegos. Es cierto que las redes sociales ayudan a dar visibilidad, pero lo verdaderamente importante, lo esencial, es la calidad intrínseca (literaria, temática, edición), eso sigue siendo aún hoy lo fundamental, y lo será también mañana.

Salomé Cohen (editora de la editorial Laguna Libros)

En general, tengo una relación muy cercana con los periodistas de los principales medios culturales o que tienen sección cultural en Colombia. Con ellos me encuentro para contarles sobre las novedades y les mando comunicados de prensa, que también pongo a circular en una base de datos grande que tenemos y que incluye medios escritos, impresos y digitales, televisión, radio. Desde hace un poco más de un año tenemos a una persona en la editorial trabajando específicamente con las redes sociales: Twitter, Facebook e Instagram, esta última es donde más hemos crecido y encontrado un nicho.

Hacemos un lanzamiento cuando el autor del libro está en Bogotá. Como publicamos libros de autores latinoamericanos, gestionamos invitaciones a través de ferias del libro y festivales literarios. En ese caso, hacemos el lanzamiento en el marco de dicho evento, pero siempre tratamos de también hacer eventos en librerías independientes. Cuando el autor vive en Bogotá o va a estar varios días, aprovechamos y hacemos entre tres y cinco eventos en librerías de diferentes zonas.

Booktrailers hace un tiempo que no hemos hecho. Suponen una inversión en tiempo y en dinero que no necesariamente hemos visto reflejada en vistas y en ventas. Con los booktubers hemos tenido algunos acercamientos, aunque eso ha dependido mucho del libro y de si funciona para el público de ellos. Algo bonito que pasó hace unos días es que el colectivo B2 Rolo de booktubers nos premió en la categoría «editorial independiente favorita del público», para la que votaron casi once mil personas. Ahora, recientemente lanzamos el primer podcast sobre un libro nuestro que hicimos en alianza con el medio digital Cerosetenta y es sobre el primer texto del libro Primera persona, de la autora colombiana Margarita García Robay. Pueden leerlo aquí <https://cerosetenta.uniandes.edu.co/podcast-primera-persona-con-margarita-garcia-robayo/>.

En las redes sociales hay formas eficaces para difundir los libros. Ahí se conoce mejor el nicho de lectores y las redes sociales permiten acceder cada vez más a estadísticas y datos de la gente que sigue y reacciona a las publicaciones. Y ahí están los influencers que también pueden funcionar muy bien para dar a conocer un libro. Pero creo que no se pueden dejar de lado las estrategias más tradicionales, como los libreros y los periodistas culturales, que son voces autorizadas para recomendar libros y que también conocen a sus clientes-lectores para recomendarles de forma certera. Esto teniendo en cuenta que en general la población que usa las redes sociales para el consumo es aún muy joven y que un segmento del mercado queda desatendido.

Luis Méndez Salinas (editor de Catafixia Editorial)

Los primeros libros de Catafixia Editorial se pusieron en circulación hacia febrero de 2010. Desde entonces, hemos recibido la atención de diversos medios escritos. Periódicamente aparecen entrevistas, breves comentarios e invitaciones para los eventos públicos que realizamos. Nuestros principales aliados, en ese sentido, han sido las secciones culturales del Periódico, Siglo21 (ahora prácticamente desaparecido) y el Diario de Centroamérica. También hemos contado con el apoyo de revistas impresas de México y Costa Rica, así como la creciente interacción con periódicos digitales especializados en cultura (Azacuán o Esquisses, por mencionar algunos). Además de eso, hay una ventana muy activa en el canal televisivo Guatevisión, que ha cubierto constantemente lo que hacemos.

Sin embargo, las redes han sido nuestro canal privilegiado para entrar en contacto con el público. Desde el inicio, nuestra comunidad de Facebook ha sido la base de nuestro círculo de lectores, y en años recientes el interés se ha desplazado hacia Instagram, potenciando la exhibición al público del intenso vínculo que nos ha unido desde siempre con numerosos artistas visuales guatemaltecos que le han puesto cara a cada uno de nuestros libros. Sin duda, tanto Facebook como Instagram (y en menor medida Twitter) han sido fundamentales para impulsar el crecimiento del público que está pendiente de las novedades que vamos sacando.

Entre 2010 y 2012, las presentaciones de nuestras novedades fueron una constante. Experimentamos mucho con los formatos y con los espacios en que realizábamos los eventos, a fin de alcanzar públicos no tradicionalmente lectores. En esa época, varios colectivos y artistas individuales gestionaron valiosos espacios de encuentro alrededor de la literatura, y la agenda cultural en Ciudad de Guatemala y Quetzaltenango fue muy intensa. Sin embargo, otras dinámicas fueron desplazando la necesidad de las presentaciones. Las ferias del libro han sido claves, pues ahora mismo son nuestro principal momento para interactuar cara a cara con quienes leen nuestros libros. Eso es algo magnífico, pues buena parte de los ejemplares que vendemos los ponemos directamente en manos del público, sin la intermediación de una distribuidora o una librería. Eso nos permite medir reacciones, recoger comentarios y afinar intuiciones sobre el ecosistema que alimentamos con nuestros libros. Justo ahora estamos trabajando para volver a activar nuestro circuito permanente de actividades públicas para estimular el sentido de comunidad y rescatar ciertas formas de encuentro que en los últimos años han sido sustituidas por los medios virtuales de comunicación.

En cuanto a trabajar con booktubers, hacer booktrailers o podcasts, no ha sido una preocupación específica de parte nuestra, ya que en nuestro ámbito inmediato esta no es una dinámica muy significativa. Sin embargo, nuestra relación con Azacuán, el proyecto periodístico audiovisual coordinado por Diego Silva y su equipo, ha sido muy fecundo en ese sentido. Gracias a su buen nivel de producción, y a su cercanía con nuestros temas y nuestros autores, el trabajo audiovisual de Azacuán ha impulsado en otros ámbitos algunas de nuestras novedades editoriales.

Sin duda, las redes sociales son una herramienta fundamental, tanto por el alcance que permiten, como por su bajo costo. La visualidad del Instagram nos ha funcionado de maravilla, y ahora mismo es nuestra principal red. Sin embargo, percibo que ahora mismo estamos necesitando generar vínculos que vuelvan a los espacios en común, a los encuentros cara a cara. Por eso mismo valoro muchísimo esa red social análoga que se genera en las mesas de los bares, de los cafés, de las librerías. Intuyo que necesitamos activar de nuevo esos circuitos de comunicación más tangibles. Eso, para nosotros, funciona en múltiples sentidos: no solo para permitir que nuestros libros circulen, sino para establecer espacios de generación de comunidad. Guatemala necesita esos espacios con urgencia, y parte del sentido que hemos querido darle durante los últimos ocho años al gesto poético y político de la edición tiene que ver con eso: con tender puentes, con sanar tejidos, con anular el silencio que nos ha sido impuesto.

Cindy Jiménez Vera (editora de Ediciones Aguadulce)

Con el fin de promover el acceso a los libros de Ediciones Aguadulce en los puntos de venta, (ya sea en librerías físicas y en línea de Puerto Rico, las cuales envían nuestros libros a todas partes del mundo o directamente con nosotros, pues también enviamos libros por correo a Puerto Rico y Estados Unidos), utilizamos las redes sociales de Facebook e Instagram. Además, enviamos comunicados de prensa a una lista de contactos que incluye periodistas, escritores, gestores culturales, medios de comunicación tradicionales y alternativos, prensa radial y en línea, entre otros. Al ser un proyecto tan pequeño y autogestionado, se nos hace imposible contratar un personal que se dedique exclusivamente a manejar los contenidos del sitio web y las redes sociales, así que depende de nosotros, los editores mismos, los autores del catálogo que se sienten comprometidos con el proyecto y de nuestros lectores fieles y entusiastas, la tarea de difundir lo que publicamos en las redes, que en su mayoría son notas sobre las novedades, lanzamiento de libros, conversatorios, lecturas, ferias, festivales literarios, noticias de nuestros autores, e incluso contenido de interés sobre la industria del libro y el fomento de la lectura.

Cada vez que se publica un libro realizamos varios eventos de presentación e intentamos alcanzar distintos puntos de la isla. Hemos presentado libros en los países de origen de los autores no puertorriqueños que publicamos, y libros de autores puertorriqueños fuera de la isla. Hemos invitado a los autores no puertorriqueños a presentar su libro en varios puntos de la isla. Asistimos a ferias del libro y a festivales literarios en toda la isla y el Caribe, como es el caso del evento Casa Tomada de Casa de las Américas de Cuba, en La Habana el año pasado. Nuestra editorial fue la única editorial boricua presente, y uno de los proyectos editoriales latinoamericanos invitados en dicho evento tan importante. Para asistir a otras ferias del libro y festivales internacionales se necesita demasiado dinero, por los precios onerosos de los estands, y los pasajes aéreos y gastos de hospedaje y viáticos diarios que implicaría ir a la FIL Guadalajara, a Madrid, a Alemania, entre otras ferias internacionales del libro importantes en esta industria. Eso lo puede hacer una editorial multinacional, o los proyectos independientes pequeños cuyos países cuentan con becas para proyectos editoriales, que permiten incluir este tipo de difusión y mercadeo. Lamentablemente, ese no es nuestro caso. Sin embargo, nuestros libros están en bibliotecas de Puerto Rico, Estados Unidos, Cuba, México, España, Colombia y Honduras, y se han vendido en librerías de Puerto Rico, Estados Unidos, España, México y República Dominicana, entre otros países. Creo que podríamos crear redes solidarias entre proyectos análogos, sin que medie el dinero, más bien el trueque, que nos ayuden a hacer circular nuestros libros.

Tenemos un archivo audiovisual de Ediciones Aguadulce en un canal de YouTube, en el que algunos de nuestros autores leen textos de viva voz, y con el ruido de fondo de  sus lugares de origen y otras ciudades que estén visitando]. Nos gusta invitar a los lectores a que entren a nuestros espacios de intimidad por un rato y nos acompañen. Queremos pensar que nosotros también podemos acompañarlos.

Creemos que las estrategias y los modos más idóneos para difundir un libro hoy en día son las distribuidoras, las cuales no existen en Puerto Rico. Hay una que hace una labor parcial de distribución dentro de la isla, pero esperan a que las editoriales la contacten, en lugar de contactarlas para encargar libros.

Elena Medel (editora de La Bella Varsovia)

Para promover nuestras publicaciones, realizo envío por e-mail de notas de prensa y hago llegar las novedades físicas a una serie de periodistas que varían según el libro. La editorial dispone de perfiles activos en Facebook, Instagram y Twitter.

Organizo presentaciones y asisto a ferias del libro, procurando que mis autores y autoras formen parte de la programación, o que al menos puedan firmar sus obras. También impulso clubes de lectura y otros encuentros (mesas redondas, lecturas) que prolonguen la vida de la obra. En el caso de los booktubers, entiendo que sus intereses tienen poco que ver con lo que yo publico. En el de booktrailers y podcasts, aunque me interesan y me lo he planteado en alguna ocasión, no dispongo de medios ni de presupuesto. En el caso de una editorial independiente y unipersonal como La Bella Varsovia, centrada en un género casi al margen de los circuitos comerciales como la poesía, los pilares son el contacto directo con libreros y libreras, con lectoras y lectores. Acceder a los medios de comunicación es una tarea muy complicada, de manera que debo insistir en las redes sociales, que me garantizan la posibilidad de establecer un diálogo directo con quienes pueden recomendar y quienes pueden leer los libros que publico. Y hay algo fundamental, además: la construcción de un catálogo coherente, que permite crear cierta confianza hacia todo lo nuevo que publicas.

David Puig (editor de Ediciones de a Poco)

Ediciones de a Poco tiene una página de Facebook, una cuenta de Instagram (@edicionesdeapoco) y una tienda en línea que funge también como página web donde se puede leer información sobre la editorial y sus publicaciones (www.edicionesdeapoco.com). Ediciones de a Poco reposa sobre esta arquitectura digital ya que no cuenta con oficinas físicas. La editorial la manejo a través de las redes desde donde me encuentre en el mundo.

Cada libro publicado por Ediciones de a Poco se ha presentado con algún evento de lanzamiento. Por ejemplo, Gringo, el libro de dibujos de Ingo Giezendanner, se presentó con una exposición. Estos eventos son la mejor oportunidad de llegar directamente al público interesado en nuestras publicaciones y de lograr que se hable de nuestros libros en las redes y en la prensa.

En marzo de 2018, Ediciones de a Poco organizó junto con Maurice Sánchez y la galería Casa Quien el evento Junta de Libros Vecinos, una miniferia del libro dedicada a la presentación y a la venta de libros realizados por iniciativas editoriales de la región del Caribe. Contamos con la presencia de editores de Haití y de Puerto Rico, y con libros de otros países de la región. La respuesta del público fue muy positiva y alentadora, demostrando que en Santo Domingo existe un interés por libros originales y bien hechos.

Ediciones de a Poco no ha participado con mesa propia en ferias y eventos internacionales, pero nuestros libros han estado en venta en algunas de las ferias más importantes del momento gracias a editoriales amigas que apoyan nuestro trabajo. En el 2017 nuestros libros estuvieron en venta en la feria del libro de arte de Printed Matter en Nueva York. En abril de 2018 estuvieron en la Feria del Libro de Bogotá. En mayo estarán en la Feria del libro de Madrid.

La distribución y difusión del libro para una editorial pequeña como Ediciones de a Poco es un desafío inmenso. En la República Dominicana, la ausencia de canales de distribución efectivos implica un derroche fenomenal de energía. Ante las limitaciones del ecosistema del libro del país, Ediciones de a Poco se ha concentrado en aumentar lentamente su alcance internacional a través del desarrollo de una tienda en línea, de la identificación de librerías fuera de la República Dominicana visitadas por un público al que le podría interesar nuestras publicaciones, y la presencia de nuestros libros en ferias internacionales gracias a alianzas con editoriales amigas que tienen los recursos para participar en esos eventos. Trabajamos desde el 2017 con un distribuidor de Alemania, y nuestros libros se encuentran en librerías de Miami, Nueva York, Toronto, México, Bogotá, Madrid, Barcelona, París, Bruselas y Berlín.

Águeda Solano es egresada de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Es colaboradora de las separatas del Listín Diario. Próximamente ingresará a una maestría en Periodismo de Investigación.





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