Artículo de Revista Global 61

Entrevista a Hervé Fischer

Hervé Fisher es artista, filósofo, sociólogo, literato, comunicador, políglota y político. Es cofundador y presidente de Ciencia Para Todos, agrupación de organismos quebequeses de cultura científica y técnica, y de la Federación Internacional de las Asociaciones de Multimedia (FIAM). Invitado por Funglode en el marco del Festival de Cine Global, Hervé Fisher estuvo en el país exponiendo los programas y proyectos que ha llevado a cabo como director del FIAM. En la siguiente entrevista se le pregunta acerca de su larga trayectoria, sus aportes sociales y artísticos y su visión del mundo actual.

Entrevista a Hervé Fischer

«Estamos en un momento muy interesante en el que tenemos conciencia de nuestra responsabilidad para el futuro de la humanidad, pero también para el equilibrio ecológico del planeta»

Al contrario de lo que ocurre en el mundo académico actual, que tiende cada vez más a la especialización, Hervé Fisher se ha dedicado a explorar e investigar en distintas ramas y disciplinas del saber. Este humanista nacido en París en 1941 es artista, filósofo, sociólogo, literato, comunicador, políglota y político. Egresado de la École Normale Supérieure, dedicó su maestría a la filosofía política de Spinoza y su tesis de doctorado a la sociología del color (Universidad de Quebec en Montreal). En esa área su gran aporte fue el arte sociológico, que fundó en 1971 y con el que emprendió proyectos de participación popular en numerosos países de Europa y América Latina.

Es cofundador y presidente de Ciencia Para Todos, agrupación de organismos quebequeses de cultura científica y técnica, y de la Federación Internacional de las Asociaciones de Multimedia (fiam).

En el ámbito artístico ha abordado desde lo formal hasta la multimedia. Desde los sesenta ha sido invitado especial en escenarios tan importantes como la Bienal de Venecia, la Bienal de Sao Paulo y Documenta 7 de Kassel, y ha realizado exposiciones en museos y galerías de Francia, Canadá, Cuba, Brasil, México, entre otros países. En la actualidad desarrolla lo que denomina como tweet arte, que es la creación de pequeños íconos digitales difundidos por la red social Twitter.

Caballero de las Artes y las Letras y de la Orden Nacional del Mérito del Gobierno francés, Hervé ha publicado varios libros entre los que podemos destacar: Le déclin de l’empire hollywoodien, Nous serons des dieux, Québec imaginaire et Canada réel, l’avenir en suspens y L’avenir de l’art.

Invitado por Funglode en el marco del Festival de Cine Global, Hervé Fisher estuvo en el país exponiendo los programas y proyectos que ha llevado a cabo como director del fiam. En la siguiente entrevista le preguntamos acerca de su larga trayectoria, sus aportes sociales y artísticos y su visión del mundo actual.

Su especialidad es la filosofía de la edad digital, ¿cómo terminó trabajando este tema?

En primer lugar, debemos señalar que lo digital tiene un gran impacto sobre nuestra civilización. Cambia la sociedad, la vida privada, la economía, la ciencia y la educación. Para un filósofo es una herramienta muy eficiente a la hora de cuestionar nuestra sociedad y nuestros valores. En segundo lugar, mi interés surge al contrastar a los filósofos de hoy en día con los del pasado. En efecto, los filósofos actuales hablan muy bien de Hegel, de Kant y de Foucault, pero tienen miedo de la tecnología digital, tienen una idea muy negativa de ella y la perciben como enemiga de nuestro humanismo, especialmente en Europa. Los principales intelectuales europeos tienen una visión negativa de lo digital. Al contrario, los filósofos de América del Norte, tanto de Estados Unidos como de Canadá, demuestran un cierto interés al respecto y tienen muchas expectativas ante el tema de lo digital. Suponen que conducirá a un gran progreso humano y a una mayor esperanza de vida. Sin embargo, no han desarrollado una visión crítica para analizar el fenómeno. Por otro lado, su tradición filosófica no es tan rica como la europea. Desde mi posición de intelectual nacido en Francia y que vive en Quebec desde hace treinta años, tengo una posición cultural y geográfica entre los dos extremos que me ha permitido ir desarrollando mi sentido crítico. Por lo tanto, que me interese la filosofía en el campo de lo digital es algo natural. Quizás no soy un gran filósofo, pero soy el filósofo de lo digital, lo que por cierto también reivindico como artista.

En efecto, usted es sociólogo y filósofo, pero también artista…

Para mí, el arte es tan importante como la filosofía. No voy a decir que uno es más importante que el otro. Pinto y escribo libros. No pretendo pintar el mundo digital, sino que pinto el cambio de la estructura del pensamiento en la edad digital, es decir, los impactos principales que tienen que ver con la tecnociencia, la ecología, la economía, etc.

 ¿Podemos decir que expresa su filosofía a través del arte?

Exactamente. Pintar es pensar. Hay varias ideas que se me han ocurrido pintando. Por ejemplo, el tema de los colores. Estamos cada vez más inmersos en un mundo de falsos colores, como lo podemos notar en las pantallas, en las píldoras de las farmacias, la ropa, el maquillaje, la coloración de las películas en blanco y negro del pasado, la alimentación… Estamos en un mundo de colores saturados.

Pero entonces, ¿no habría una contradicción entre lo que es el arte como lo conocemos tradicionalmente y lo digital? ¿Lo digital no pone en peligro el arte?

No hay contradicción. Incluso podría decir que lo digital me da la distancia necesaria para pintar. El arte digital no tiene sentido crítico. El arte digital es mucho más lúdico, espectacular, mágico. No tiene la misma distancia crítica y es más bien un flujo de píxeles. Retorné a la pintura para tener esta distancia que me hacía falta en lo digital. Estamos en un mundo digital, de flujo permanente, de cambio de imagen y de cambio de impresión y de emoción. Es hora de detener la imagen. Sin embargo, trabajo muchas pinturas con la pantalla, que es una herramienta muy interesante, una herramienta de investigación.

¿Así que usa la tecnología como preparación del arte tradicional?

Por ejemplo, pinto muchos códigos de barras, porque el código de barras de hoy es emblemático de la edad digital en la misma medida que la cruz fue emblemática de la cristiandad. El código de barras es el ícono de hoy. Pinto el mundo digital como se han pintado en el pasado las flores, el cuerpo femenino o los temas religiosos. El problema de la pintura hoy no es la pintura misma sino las temáticas que utiliza y que pertenecen al pasado. Sin embargo, la pintura permite pintar el mundo digital y me da realmente la oportunidad de pensarlo y confrontarlo. Además, me ayuda en mi pensamiento filosófico.

¿Cómo describir el impacto de la revolución digital en el mundo global? Además, nos interesa que nos explique lo que llama los impactos perversos de lo digital, pero también su rol en la adquisición de una conciencia aumentada.

La realidad de estar conectado con una multitud de vínculos digitales nos da también la posibilidad de desarrollar lo que se conoce como la realidad aumentada. Por ejemplo, con un smartphone conectado a la red, puedo ver el currículum vitae de una persona que acabo de conocer. Esto es la realidad aumentada. Vivimos rodeados de enlaces con la información planetaria y, por lo tanto, ya no podemos vivir aislados sin saber lo que pasa en los otros países, sin saber, sobre todo, lo que es escandaloso o dramático, como sería el caso de un tifón, un terremoto o la falta de comida.

Aunque soy militante de la diversidad cultural, creo que es importante tener una conciencia planetaria. Permite desarrollar un sentido de responsabilidad global. Hoy ya no se puede decir que no se sabía, «no sabía, no tengo culpabilidad», como se decía en el tiempo de la Shoah. Aumenta la creatividad, nos obliga a reinventarnos, pero aumenta también el sentido de pertenecer a una colectividad, a una humanidad, de respetar a los otros seres humanos. Por esto, hablamos hoy de una conciencia planetaria aumentada y hablamos también de una ética planetaria. Una ética planetaria que se relaciona con los derechos humanos fundamentales: la seguridad física y el acceso a la comida, al agua potable, a la salud pública y a la educación. Son derechos humanos que se repiten y no se respetan, pero esto es lo único que es universal en un mundo de diversidad.

¿Lo digital puede ser también una herramienta de lucha contra la pobreza y la desigualdad?

Lo digital permite conocer y denunciar la pobreza y la desigualdad. El 25% de la población que tiene acceso a las nuevas tecnología representa a los más ricos a nivel mundial y a los que tienen más poder de intervención. Este 25% ya es mucho para poder actuar más a favor del ser humano en todas las situaciones de violencia, de desigualdad, etc. Además, no es solamente la conexión con Internet y la televisión, sino que existen muchos medios de comunicación que se desarrollan más y más gracias a una multitud de programas. Los accesos se multiplican, también en una casita pobre hay una antena de televisión. Eso es nuevo, hace pocos años la generación anterior no tenía acceso a esta información en tiempo real. Lo digital permite una ética globalizada que no es individual sino que releva la responsabilidad colectiva. El problema de la ecología, por ejemplo, es un problema de salud, un problema del sistema para todos. Lo que pasa con la contaminación y la pérdida de la biodiversidad o la energía nuclear tiene impacto sobre todos. En este sentido, somos responsables de nuestro futuro.

Lo digital facilita el desarrollo de nuestra conciencia. ¿Este beneficio es más importante que los efectos perversos que también genera lo digital?

Siempre depende del ser humano. También podemos desarrollar armas de exterminación. Podemos contaminar todo el equilibrio ecológico, podemos hacer lo peor. Pero me parece que tenemos cada vez más una conciencia común y colectiva de dirigirnos hacia el buen camino, de limitar los efectos perversos y aumentar los efectos positivos del progreso humano. Me parece que es hacia ahí adonde nos dirigimos.

¿Cómo pueden usar los jóvenes estas nuevas herramientas para construirse un futuro mejor, sobre todo en el clima actual de pesimismo que existe en el mundo?

No hay una respuesta sencilla. A mi parecer, lo principal es que los que han nacido en la edad digital consideran con ingenuidad que el progreso tecnológico es un factor de desarrollo, de progreso humano y que siempre va a seguir así. Están siempre buscando nuevo software para su iPod o su videogame. Esto tiene un impacto sobre su visión del futuro. El siglo xx finalizó con un pesimismo generalizado que ha tenido bastante importancia para la adquisición de una cierta lucidez, porque el racionalismo positivo es una ilusión. En mi opinión, siendo ateo, me parece que el descrédito de la religión tiene a la vez un impacto positivo y negativo. Positivo por la desalienación, y negativo, ya que permite que muchas sectas se desarrollen. Para los que han nacido en la edad digital, la idea de que la tecnología signifique un progreso humano está muy presente. Necesitamos esperanzas para vivir y para sobrevivir. Tenemos que salir de la desesperanza, de la desilusión radical que encontramos y construir con responsabilidad un camino, para determinar adónde vamos y decidir el sentido de la vida y la aventura humana. Nos toca a nosotros decidir. No hay ninguna providencia en la naturaleza, no hay ningún Dios que nos haya programado. Estamos en un momento muy interesante en el que tenemos conciencia de nuestra responsabilidad con el futuro de la humanidad, pero también con el equilibrio ecológico del planeta. No vamos a matar al planeta porque si lo matamos nos vamos a matar a nosotros mismos. Vamos a proteger la biodiversidad y la diversidad humana. Si no creemos en el ser humano, no hay solución. Ya la solución no es la religión y la salvación individual que te va a llevar al paraíso. Claro, tenemos que respetar la libertad de pensamiento y de creencias, pero colectivamente es muy importante que muchos de nosotros desarrollemos la conciencia de la responsabilidad colectiva y de la ética planetaria. En ese sentido, me da mucha satisfacción ver la ética y los valores de una institución como la Fundación Global, que tiene la voluntad de contribuir al progreso humano y el deseo de desarrollar una responsabilidad colectiva tanto para la República Dominicana como para la región, porque comprende que lo que le pase a la República Dominicana depende también de lo que sucederá a nivel ecológico, político, etcétera en todo el mundo.

¿Qué tipo de proyectos ha desarrollado la fiam para impulsar la cooperación a nivel digital?

Nos hemos asociado con el pnud para la creación de un Instituto de Cooperación Digital Sur-Sur. Este proyecto no excluye la relación Norte-Sur, pero se enfoca sobre la cooperación Sur-Sur gracias a lo digital. Por el momento se trata de una iniciativa que tenemos que concretizar, pero me parece evidente que el Sur tiene que desarrollar su autonomía y su solidaridad, no solamente recibir el impacto del poder del Norte. El Norte tiene que prestar atención al desarrollo del Sur y a los problemas que se enfrentan, pero hay también muchos problemas en el Norte. Sin embargo, es una realidad que los problemas de sobrevivencia, de educación básica, de salud, de igualdad son más fuertes en los países en desarrollo. La pesadilla de los países del Norte es de otro tipo. El enfoque sobre el tema de la cooperación Sur-Sur para la fiam es muy importante.

Lo digital es fundamental porque reduce la asistencia, permite la colaboración, es una herramienta de desarrollo, de educación, de autonomía y de descolonización. Me impacta ver en Bolivia la televisión de los indígenas y lo que logran hacer con lo digital, con las pequeñas cámaras y con Internet. Desarrollan sus propios contenidos y aumentan su conciencia sobre su identidad y sus valores. Ya no se trata de la cultura Coca-Cola, sino de la diversidad cultural.

Hablando de la diversidad cultural, ¿nos podría presentar su visión de la francofonía?

Cuando vivía en París, no tenía tanta conciencia de la importancia de la francofonía. Empecé a valorar el concepto de diversidad cultural después de mudarme en un lugar periférico, es decir, en Quebec. La idea de la periferia es muy importante porque incita al desarrollo de la autonomía, de la capacidad de difundir tu cultura y de protegerla, de concebir una dinámica propia de un centro periférico. Es importante resaltar que la francofonía nos ayuda a respetar la diversidad cultural. A pesar de que existe una historia de colonialismo francés en África que no vamos a negar, es positivo que no se hable solamente inglés en África. Lo mismo sucede con el espacio del idioma español: es importante que el español tenga presencia y contribuya a la diversidad en la red digital. Lo digital es una herramienta de apoyo y de promoción de la diversidad local, de los centros periféricos y de los idiomas marginales. Ya no es una herramienta de poder americano, como se ha dicho. Sabemos que próximamente vamos a encontrar más páginas en mandarín en la Web que en inglés. Ya el inglés representa menos del 50% de las páginas de la Web porque se han desarrollado páginas en otros idiomas. Por lo tanto, la francofonía, como también la diversidad lingüística en general, es importante. La francofonía dependerá más de África en el futuro: África es el continente que va a salvar el idioma francés ya que va a encontrar un millón de habitantes en el futuro… No todos hablan francés, pero sí una gran parte de ellos.

La Francofonía, a la cual estoy prestando mucha atención, también nos ayuda en la fiam para desarrollar experiencias interculturales. Así, hemos organizado un taller de videogame hace pocos días en Pekín, para el cual la Organización Internacional de la Francofonía (oif) nos ha dado un apoyo financiero que nos permitió invitar a seis diseñadores jóvenes africanos de videogame, con el fin de entablar un diálogo intercultural. La Francofonía ha demostrado una gran apertura al apoyar estas experiencias en un país que no es miembro de esta organización. Esta apertura de la Francofonía hacia China demuestra que la francofonía no es un espacio cerrado sino que tiene una dinámica positiva. Pienso que también aquí en el Caribe, donde hay más miembros observadores de la Francofonía, podríamos desarrollar proyectos con el apoyo del departamento digital de la oif.

A modo de conclusión, debo decir que es de suma importancia que desarrollemos las relaciones entre la fiam y Funglode para abrir un camino de cooperación y de colaboración que tenga impactos positivos para la nueva generación de jóvenes de la República Dominicana, del Caribe y de los demás países. En el Caribe, sabemos que hay varios países que tienen situaciones precarias. Ayudar a estos países es una tarea compleja, pero es nuestra responsabilidad, ya que el entorno es colectivo; lo que ocurre en otros países tiene repercusión sobre los vecinos.

En este sentido, respeto mucho la iniciativa del presidente Fernández de desarrollar esta fundación del futuro global y democrático. Naturalmente, me interesa que nuestras instituciones trabajen juntas en este camino.

Claire Guillemin dirige el Centro de Estudios de la Francofonía de Funglode. Estudió en la Universidad París II Panthéon-Assas y en la Universidad París III Sorbonne-Nouvelle, donde está realizando su doctorado en Derecho Internacional Público. Además, es la referente en Funglode del Polo Caribe del Institut des Amériques (ida), agrupación de universidades francesas para el desarrollo de redes de formación e investigación, que tiene su antena de alcance regional caribeño en Funglode-Iglobal.

Hervé Fisher es artista, filósofo, sociólogo, literato, comunicador, políglota y político. Es cofundador y presidente de Ciencia Para Todos, agrupación de organismos quebequeses de cultura científica y técnica, y de la Federación Internacional de las Asociaciones de Multimedia (FIAM). Invitado por Funglode en el marco del Festival de Cine Global, Hervé Fisher estuvo en el país exponiendo los programas y proyectos que ha llevado a cabo como director del FIAM. En la siguiente entrevista se le pregunta acerca de su larga trayectoria, sus aportes sociales y artísticos y su visión del mundo actual.