Artículo de Revista Global 31

Entrevista con el padre Jesús Hernández

Global conversa con el padre Jesús Hernández director de la Biblioteca Antillense Salesiana en tres etapas que abarcan más de 30 años. A sus 80 años, sigue al frente de esta institución con inusitados bríos y energías.

Entrevista con el padre Jesús Hernández

La Biblioteca Antillense Salesiana, conocida por las siglas BAS, tuvo su origen en 1955 en Arroyo Naranjo, municipio cercano a La Habana, Cuba, donde la Sociedad Salesiana tenía un centro de formación, el Estudiantado Filosófico Salesiano. Nuestro entrevistado, el padre Jesús Hernández, sdb., llegó allí en 1957, año en que terminó sus estudios teológicos en Turín, Italia, ciudad en cuya basílica María Auxiliadora se ordenó sacerdote en aquel mismo año, siendo inmediatamente enviado a la Inspectoría Salesiana de las Antillas con sede en Cuba.

Como consecuencia de los enfrentamientos entre la Iglesia católica y el régimen de Fidel Castro, la Casa de Formación debe abandonar Cuba y trasladarse a Puerto Rico, y con ella la biblioteca que, en 1960, pasa del municipio cubano de Arroyo Naranjo al municipio puertorriqueño de Aibonito, donde se instala el Seminario Filosófico de las Antillas, con los dos baúles que pudieron sacar de Cuba con los libros de texto necesarios para proseguir los estudios humanísticos y filosóficos.

Al cabo de 12 años, la BAS creció hasta tener 15,000 volúmenes en temas de humanidades, filosofía, educación y espiritualidad, ordenados en estanterías sólidas que ocupaban un espacioso local. De allí la BAS es trasladada en 1972 a Santo Domingo, donde ha tenido tres ubicaciones: el Instituto Tecnológico Salesiano en la calle Albert Thomas 66; la residencia del posnoviciado en la Calle Galván 30; y la actual, en la Calle San Juan Bosco 27-A, al lado del Colegio Don Bosco y de la iglesia San Juan Bosco, donde ya supera los 61,000 volúmenes, en su mayoría relativos a sus dos especialidades: filosofía y tema dominicano.

Conversamos con el padre Jesús, quien ha sido su director en tres etapas, que abarcan más de 30 años, y sigue al frente de la misma con bríos y energías nada comunes en un hombre que en este mismo 2009 cumplió sus 80 años (nació el 27 de marzo de 1929 en España).

¿Qué aportes ha hecho a la enseñanza de la filosofía en nuestro país?

Siendo profesor en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino inicié con un grupo de estudiantes la búsqueda de información sobre personas y obras referentes la filosofía dominicana. Concluí la labor en Tlaquepaque, Jalisco (1994) en el archivo bifido de Procite con varios miles de entradas. Está en la BAS (edición digital e impresa en papel) a disposición de investigadores. Es la base para la creación del Santuario del Pensamiento Filosófico Dominicano en la BAS, proyecto apenas iniciado y suspendido por falta de dinero y de tiempo. Aporté traduciendo y comentando la Carta a Maritain de Andés Avelino, publicada como el volumen 39 del Archivo General de la Nación. La presenté en tres domingos seguidos en la Academia Dominicana de Ciencias en 2008. Participé con una nota sobre el tema “El ser y la nada en Avelino”, con ocasión del Centenario de Andrés Avelino, en el Congreso de Filosofía del año 1999, donde la UASD me honró con un reconocimiento. Me hice presente en la prensa al publicarse en España una Historia del pensamiento filosófico latinoamericano (Carlos Beorlegui, 2004) protestando por la ausencia de nombres criollos y ante la presentación de Pedro Henríquez Ureña como puertorriqueño. Igualmente hice una alusión, en la prensa, al ateísmo descarado de Fernando Savater con ocasión de la Feria Internacional del Libro en 2006 y varias veces comenté la mala voluntad de Eugenio María de Hostos hacia la Iglesia católica en el capítulo 29 de su Moral social. Participé con el doctor Luis O. Brea Franco en unas reuniones sobre el estudio de la Filosofía en el programa de la Escuela Media Dominicana, tema que culmina ahora en junio a nivel de la UNESCO. Igualmente, con el licenciado Julio Minaya sobre la constitución de la Asociación Dominicana de Filosofía (2009). La BAS ha participado abundantemente con la profesora Lusitania Martínez en la compilación de una Antología Dominicana de Filosofía (en prensa). En 2006 se firmó un convenio de colaboración entre la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Sociedad Salesiana (Biblioteca Antillense Salesiana: BAS) para dotar a ambas instituciones de libros latinoamericanos de filosofía. El convenio está pendiente de entrar en vigor. Últimamente tomé parte en la Tertulia de los Jueves de la República con el tema “Un encuentro entre la razón y la fe”, el jueves 30 de abril del corriente año.

¿Qué aportes ha hecho al estudio de la filosofía?

La aportación clásica es la creación y mantenimiento de la Biblioteca Antillense Salesiana (BAS), valorada como instrumento de primer orden por los entendidos. La filosofía es su especialidad. Resalto el juicio expresado oralmente por profesores de los cursos doctorales que se realizan actualmente en universidades e institutos superiores locales. Pongo el ejemplo del doctor Manuel Maceiras Fafián, de la Universidad Complutense de Madrid, y de la doctora Teresa Oñate y Zubía, de la Universidad del País Vasco, que en visita a la BAS expresaron, separadamente, que sus universidades favorecen sus cursos doctorales, no exclusivamente, pero sí grandemente complacidos por la existencia de la BAS. De hecho, tanto investigadores como profesores y alumnos de nuestras universidades tienen a su disposición y hacen uso de los 30,000 títulos. Se encuentran en cinco sectores: a) los filósofos y sus filosofías; b) historia de la filosofía en seis apartados; c) filosofía temática en veinte apartados; d) antologías, enciclopedias y diccionarios de filosofía; e) y la rica actualización de unas sesenta revistas. Los libros en compilación y las revistas ofrecen las respectivas analíticas de autores y temas particulares en la red interna. Se trata de una aportación instrumental, muy válida a los interesados, difícilmente disponible en otros lugares públicos de la ciudad. Como dato complementario, este año, en mayo, han estado expuestos unos seiscientos títulos nuevos que engrosarán el sector “Los filósofos y sus filosofía”, obras de o sobre más de doscientos autores, originales o traducidos al español, situados, por lengua de origen, de esta manera: de antes de la modernidad: 42, de España e Hispanoamérica: 49, del alemán: 42, del francés: 29, del inglés: 16 , de otra lenguas: 30. Obras son amores, que no buenas razones, dice el refrán. Hemos dado una mirada rápida a las obras de los filósofos, sin tener en cuenta lo histórico ni lo temático. Es el momento de seguir mirando, sin pretensiones. Los listados constituyen también una ayuda eficaz a quien quiere conocer el desarrollo de una corriente o la amplitud de una doctrina. Pongo el ejemplo de la llamada filosofía “cristiana”, es decir la actitud del creyente en Cristo que filosofa (en lo que le es posible) o del filósofo que mantiene su fe junto con los alcances racionales. Véase la multitud de autores que entran en esta categoría. Reduzco el número de representantes: Clemente de Alejandría y Agustín (Padres de la Iglesia); Tomás de Aquino, Duns Escoto, Lulio, Ockham (medievales); Vitoria, Báñez, Soto (segunda escolástica); Cusa, Vives, Moro, Erasmo, Lucero, Melanchton (renacentistas); Maritain- Gilson, Pieper- Lonergan, Beuchot- Basave Fernández del Valle, Ortiz Osés-Polo, Pérez de Laborda- Muguerza-Alejandro Llano; (contemporáneos); Rahner-Ratzinger, Küng-Tillich, Bonhöffer-Wojtyla, Von Hildebrandt- Von Balthazar (teólogos). Otros casos de posible estudio: La mujer y la filosofía, representada por Arendt, Zambrano, Stein, Weil. Las efemérides bicentenarias de Darwin- Donoso Cortés (1809- 2009) y centenarias de Weil y Aranguren (1989-2009). Las biografías como ambientación de épocas: Constantino, Mahoma, Carlo Magno, Gandhi, Mill, Reiner M. Rilke. Un estudio de los tiempos y culturas de Jeremías, Buda, Confucio y Sócrates.

Si usted fuera rector de una universidad o secretario de Estado de Educación Superior, ¿qué medidas adoptaría para impulsar el estudio de la Filosofía en nuestro país?

Referidas a los profesores: Aprobaría y extendería los cursos doctorales que se están realizando. Promovería la Asociación Dominicana de Filosofía que se está constituyendo. Exigiría que la Biblioteca Pedro Mir de la uasd actualizara los libros de filosofía. Comprometería a toda la Escuela de Filosofía en la creación y mantenimiento de una revista. Fijaría un pensum de cada materia: insistiendo en lo doctrinal más que en la mera exposición de opiniones personales. Referidas a los alumnos: Crear conciencia del valor cultural del estudiante de la escuela. Fomentar discusiones, pero llegar a algo aceptado tras los razonamientos. Fijar lecturas apropiadas a cada asignatura. Definitivamente, se aprende a filosofar si hay conclusiones sobre lo que se conoce, no si simplemente se afirman cosas dispersas.

A sus 80 años y todavía al frente de la BAS, ¿cuáles son sus objetivos?

Mis objetivos, los tengo bien definidos. Como criatura: reconocer a Dios como Hacedor de todo; como cristiano: encarnar a Jesucristo, Dios y Hombre perfecto; como salesiano: encarnar a Don Bosco, apóstol de los jóvenes; como sacerdote: encarnar a Cristo, cabeza de su comunidad; como trabajador bibliotecario: ejercer un servicio en la administración de la BAS, propiedad de la Congregación Salesiana. Concretamente este servicio es múltiple, caracterizado por una forma imperfecta: personal más que institucionalizada, de estilo empírico más que técnico. Pero con grandes metas a que se aspira y para las que se pide ayuda en lo económico, lo organizativo y lo promocional, pues la BAS vive de la caridad.

Jimmy Hungría es licenciado en Administración de Empresas (UASD), con un posgrado en Alta Gerencia (UTE) y diplomado en Apreciación de las Artes Visuales (Museo Bellapart y PUCAMM). Es autor de los libros Helados que el tiempo derritió (2006), Mangos y jubilados (2008) y Gastronomía musical y bibliografías en construcción (2009), recopilaciones de artículos que escribió en la revista Vetas, el periódico Listín Diario y en otros medios.


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Colaborador de Global y coordinador del Instituto de Opinión Pública (INOP) de Funglode, poeta, cuentista, psicólogo, investigador social, traductor, profesor de escritura creativa, músico y reciente ganador del Premio Nacional de Poesía. Jimmy Hungría conversa con Frank Báez sobre todas sus facetas.
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