Artículo de Revista Global 41

La actividad emprendedora en la República Dominicana: ¿un asunto de oportunidad o de necesidad?

A partir del contexto socioeconómico, se analizan los factores que motivan emprendimientos en el país. La investigación revela que las empresas nuevas surgen más por necesidad que por oportunidad, debido en parte a la crisis financiera. Esta naturaleza hace que utilicen poco o nada las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

La actividad emprendedora en la República  Dominicana: ¿un  asunto de oportunidad o de necesidad?

La República Dominicana, ubicada en el centro de las Antillas Mayores, en el mar Caribe, ocupa las dos terceras partes de la isla de La Española, compartida territorialmente con la República de Haití. La extensión geográfica dominicana es de aproximadamente 48,000 kilómetros cuadrados, caracterizada por tierras aptas para la agricultura y la ganadería, así como por espacios naturales destinados a parques nacionales.

La población dominicana es de 9,650,054 habitantes, según la proyección que en julio de 2009 realizó la Oficina Nacional de Estadística, en función del último censo nacional realizado en 2002. Esta población se compone de un 33% de personas con edades comprendidas entre 1 y 14 años, un 62% entre 15 y 64 años, mientras que solo un 5% de la población total tiene más de 65 años. La edad media de la población es de 23.88 años. La esperanza de vida se estima en 73.7 años, en tanto que la tasa de crecimiento poblacional proyectada es de un 1.23%.

En cuanto a su producto interno bruto (PIB), es uno de los que presenta mayor crecimiento en los últimos 20 años en comparación con el resto de los países latinoamericanos.

Esta tendencia de crecimiento sostenido del PIB ha experimentado una reversión durante los tres últimos años (2007, 2008 y 2009). En 2007 el crecimiento del PIB fue de 8.55%, y en 2009 descendió a 3.5%. No obstante, el PIB per cápita se ha mantenido en ascenso durante ese período.

En cuanto a la actividad comercial, los principales bienes de exportación de la República Dominicana son las partes y componentes electrónicos, los productos derivados de la manufactura textil, el níquel y el oro, así como diversos bienes agrícolas. Al examinar la dimensión comercial concerniente a la prestación de servicios, el turismo constituye la principal actividad y representa el 60% del total de los ingresos en moneda extranjera que percibe el país.

El principal socio comercial de la República Dominicana es Estados Unidos de Norteamérica. Como consecuencia de esta relación, y junto con otros países de Centroamérica, la República Dominicana es signataria del tratado de libre comercio DR‑CAFTA. En función de este acuerdo, existía expectación sobre un repunte de las exportaciones hacia Norteamérica. Sin embargo, se puede afirmar que los resultados de las exportaciones no han sido los esperados, dado que se evidencia un descenso del volumen de exportaciones, tomando como referencia el período 2004-2008.

Tal como se señaló, durante el período 2004- 2008 el volumen de las importaciones ha crecido de manera considerable, mientras que las exportaciones han experimentado un descenso significativo.

Con relación al análisis de las condiciones del entorno que rodeaban al emprendedor dominicano durante 2009, y en función de la opinión de los expertos abordados en la encuesta sobre actividad emprendedora realizada por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) en la República Dominicana, en su versión de ese año, cabe resaltar que el acceso a la infraestructura física ha sido la condición mejor valorada. En segundo lugar, la mejor ponderación la obtiene la infraestructura comercial y profesional, mientras que la apertura del mercado interno ocupa una tercera posición en cuanto a valoraciones favorables.

Continuando con las condiciones del entorno, y según la valoración de los expertos encuestados por el GEM, la variable peor considerada ha sido la educación básica y secundaria, en relación con factores tales como la estimulación y la preparación adecuada de los individuos y su espíritu emprendedor. Obtiene también una baja ponderación por los expertos la transferencia de conocimientos e I+D, sobre todo la transmisión de conocimientos desde las universidades y centros de investigación a las empresas. Otra condición pobremente valorada ha sido el acceso a las nuevas tecnologías y, en tercer lugar, los programas gubernamentales como apoyo a la actividad emprendedora.

Sobre la actividad emprendedora

La tasa total de actividad emprendedora de la República Dominicana durante 2009 fue de un 17.5%. Detrás de cada iniciativa emprendedora existe algún tipo de motivación que la impulsa. A partir de esta presunción, así como de la consideración de facetas del emprendedor ampliamente analizadas y definidas en la teoría, la encuesta sobre actividad emprendedora del GEM evalúa ciertos aspectos del comportamiento del emprendedor. De esta forma, el análisis de las variables del proyecto se aglutina en el siguiente modelo, mostrado en el cuadro número uno.

En esta se presentan las cifras relativas a los diversos motivos que los emprendedores dominicanos califican como impulsos de sus iniciativas en 2009, considerando edades comprendidas entre los 18 y los 64 años. Además, se distingue entre las que están en fase naciente o de carácter nuevo. En tanto, en la casilla indicada como TEA:SU+BB, se consolidan ambos tipos de iniciativas emprendedoras, las correspondientes a la fase naciente o incipiente y las de carácter nuevo.

Del total de la actividad emprendedora dominicana en 2009, el 31.7% atribuye la razón de emprender al hecho de haber encontrado una oportunidad pura. Mientras, el 34.1% obedece a motivos mezclados de oportunidad y de necesidad. Finalmente, el 34.2% de los emprendedores declara que desarrolla una actividad emprendedora en función de una necesidad. A partir de estos datos, y realizando comparaciones con los motivos expresados por los emprendedores dominicanos en otros períodos (específicamente en los años comprendidos entre 2007 y 2009), se puede apreciar cómo ha evolucionado la relación entre las motivaciones y la creación de iniciativas emprendedoras.

Desde 2007 hasta 2009 la oportunidad como motivo puro se ha reducido de manera paulatina, coincidiendo con el surgimiento y apogeo de la crisis mundial, la cual contribuyó, entre otras dimensiones, a que se generara una disminución de las exportaciones. Contrariamente, la motivación por necesidad durante ese período se mantiene constante en los tres años. Consecuentemente, esta condición valida los postulados expresados por teóricos sobre la calidad de la actividad emprendedora, en cuanto a que un mayor uso de las nuevas tecnologías podría incidir en un mayor aporte al desarrollo económico del país. Otro factor considerado como un eje fundamental, en cuanto a los aportes al desarrollo económico realizados por el emprendimiento, es la generación de empleo. En tal sentido, se puede apreciar en la tabla número tres que las iniciativas motivadas por el aprovechamiento de alguna oportunidad presentan mayores proyecciones de crecimiento en el número total de empleados esperados que aquellas que emergen como consecuencia de una necesidad.

Perspectivas de política pública

El tipo de iniciativa que desarrollan los emprendedores depende de la motivación original de los fundadores para emprender. A su vez, el tipo de iniciativa determina el aporte que realiza la actividad emprendedora al desarrollo. A pesar de que no existen abundantes investigaciones que se enfoquen en este aspecto del emprendimiento, sí se dispone de evidencia complementaria sobre la incidencia y relación entre el refuerzo del desarrollo de un país y la generación de riqueza de la actividad emprendedora comenzada por emprendedores cuyo motivo es la oportunidad.

Como consecuencia, se puede afirmar que los emprendedores que comienzan su actividad por necesidad lo hacen para desarrollar algún negocio como alternativa ante la condición de desempleo. Así, el emprendimiento realizado bajo una motivación por necesidad se desarrolla, en su mayoría, sin que se posean las competencias organizacionales requeridas, así como tampoco se dispone de capital financiero cuantioso o estable, ni de las capacidades empresariales necesarias. Esta situación genera ingresos de subsistencia y coarta la posibilidad efectiva de crear riqueza, por lo menos de una forma económicamente sostenible.

Al contrario, se observa que aquellos nuevos emprendedores cuya motivación es el aprovechamiento de una oportunidad de negocios, y que posteriormente logran implantarla, son individuos que han alcanzado niveles educativos superiores con relación a los emprendedores que comienzan por motivos de necesidad. Además, los emprendedores por oportunidad manifiestan expectativas de crecimiento mayores y más uso de las nuevas tecnologías.

En otras palabras, los mayores aportes al desarrollo económico de un país realizados desde el emprendimiento se logran de acuerdo al siguiente proceso: inicialmente, el emprendedor es capaz de detectar una auténtica oportunidad de negocio en el mercado, que de una u otra forma no ha sido detectada por potenciales competidores.

Una vez que se ha encontrado la oportunidad de negocio, y como consecuencia de poseer las competencias organizacionales necesarias, el emprendedor advierte la posibilidad de aprovecharla de manera apropiada, teniendo más posibilidades de lograr sus objetivos, dadas sus competencias y habilidades personales, de forma que concreta un negocio formal con perspectivas superiores de desarrollo, evidenciadas en su capacidad para forjar nuevos empleos, factor fundamental en el aporte al desarrollo económico de los países.

Los planteamientos anteriores no descartan de ninguna forma los aportes de las iniciativas emprendedoras surgidas por motivos de necesidad a la mejoría de las condiciones de vida de nuestros pueblos latinoamericanos. Los emprendimientos por necesidad son una herramienta eficiente para mitigar las altas tasas de desempleo que existen en la mayoría de nuestros países, aunque su aporte al desarrollo es menor que el generado por las iniciativas motivadas por la visualización de una oportunidad que ofrece el mercado. En efecto, el hecho de que el emprendimiento por necesidad sea una herramienta efectiva para paliar el desempleo confirma el hecho de que debería ser más apoyado, con la finalidad de convertirlo en emprendimiento que ciertamente genere desarrollo sostenible, no puntual y esporádico.

Lo expuesto llama la atención hacia un mayor apoyo financiero y logístico de parte de las autoridades nacionales al ecosistema dominicano de emprendimiento, conformado por una red de instituciones públicas y privadas que apoya las iniciativas emprendedoras. Este ecosistema nacional está compuesto por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el Consejo Nacional de Competitividad, la Red de Inversionistas Ángeles, Emprende (incubadora de empresas con uso de tecnologías), Proincube (incubadora de empresas de negocios tradicionales), el Centro de Exportación e Inversión de las Importaciones (CEI-RD), además de seis universidades nacionales.

Guillermo van der Linde es consultor especializado en planificación estratégica, análisis estratégico de costos y desarrollo de nuevos negocios. Recibió su grado en BSE Industrial en la Western Michigan University en 1968, su magíster en Administración de Empresas en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en 1985. Es acreedor del diploma de candidato a doctor en Gestión de la Educación de la Universidad de Murcia (España) 2006. Se ha desempeñado como decano, director de grado y maestrías en el área de gestión de empresas de la PUCMM.

Rosa Ysabel Alcántara es licenciada en Contabilidad por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, 1997. En 2006 terminó su maestría en Administración Estratégica en la PUCMM y cursa un MBA en Administración, Organización y Dirección de Empresas en la Universidad Camilo José Cela. Pertenece al grupo de profesores a tiempo completo de la PUCMM. Actualmente realiza un doctorado en Economía y Empresa en la Universidad Pontificia Comillas, de Madrid.

Bibliografia

Global Entrepreneurship Monitor Dominican Republic, National Experts Survey [Encuesta nacional de expertos], 2007, 2008 y 2009.

— Adult Population Survey [Encuesta a la población adulta], 2009.


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