Artículo de Revista Global 62

Las ciencias sociales y la política: El complejo binomio, casi perfecto, para la toma de decisiones en la esfera pública

¿Cuál es la función del intelectual en el juego político? ¿Qué diferencia existe entre el intelectual y el experto? Estas preguntas extraídas de Crónica de una razón apasionada. Artículos periodísticos 1997-2000, de Carlos Dore Cabral, hacen surgir una serie de reflexiones. Se aprovecha también para desglosar los aspectos más trascendentes que apasionaron a Dore durante el período en que escribió sus columnas. Por último, en un tono más personal y cariñoso, se resalta su figura y su gran aporte en el campo del debate y el pensamiento social dominicano.

Las ciencias sociales y la política: El complejo binomio, casi perfecto, para la toma de decisiones en la esfera pública

Para mí es un gran honor estar aquí acompañando a Carlos Dore en la puesta en circulación de este conjunto de reflexiones sobre la dinámica sociopolítica dominicana entre 1997 y el 2000, y, lo que es más interesante, sus propuestas analíticas sobre una serie de problemáticas del mundo contemporáneo, tales como la cuestión de la democracia, los intelectuales y la política, las migraciones, el diálogo como mecanismo de solución de los conflictos, la institucionalidad y reforma del Estado, la ética, los movimientos sociales, etcétera.

En el prólogo que acompaña estos escritos y que tuve el honor de introducir, centré mi reflexión en el rol de Carlos Dore como analista político, y cómo su capacidad de análisis político fue un elemento importante en la toma de decisiones del presidente Leonel Fernández y permitió la creación, en el seno de la Presidencia, de una unidad profesional orientada a escuchar lo que pasaba en las diferentes instancias de la sociedad dominicana e integrarlas en el proceso de toma de decisiones, y de igual manera, incorporar en el análisis lo que pasaba en el mundo globalizado, que tenía su impacto en las dinámicas sociopolíticas internas.

En esta presentación quisiera dejar un poco de lado el analista político y hablar del hombre, y ver cómo este conjunto de textos muestran al sociólogo en acción, desempeñando su oficio, y cómo la sociología puede ser un arma de combate, como bien decía el sociólogo Pierre Bourdieu. Combate donde el sociólogo, como intelectual comprometido, tiene un espacio y un rol a jugar en la orientación del que hace política. «El intelectual comprometido no es el que hace política, sino el que interviene en el espacio público, que puede ser el espacio político, pero sin dejar sus actividades de investigación» (Pierre Bourdieu, La sociología es un deporte de combate, documental sobre los intelectuales y la política).

En este marco, es clara la diferencia entre el intelectual, que ha sido el rol jugado por Carlos Dore, y el experto. Los expertos son aquellos que aportan sus competencias a actores políticos económicos, indistintamente de si son sectores sociales dominantes o dominados. Los intelectuales son aquellos que asumen y se comprometen con posiciones políticas y ofrecen una mirada experta de la realidad, que orienta la acción política.

Voy a empezar hablando de este libro que nos reúne hoy y terminaré hablando del hombre y de su herencia.

El libroCrónica de una razón apasionada. Artículos periodísticos 1997-2000

Estos dos volúmenes agrupan 296 textos de su prolífica pluma, organizados cronológicamente, que incluyen artículos, entrevistas, notas, etcétera, escritos bajo la impulsión de la dinámica política dominicana en su calidad de asesor del presidente Leonel Fernández entre 1997 y el 2000. Estos escritos, que nos muestran la razón apasionada de Carlos Dore por la reflexión, están dirigidos, por un lado, al análisis de coyunturas concretas, a introducir y profundizar sobre ciertos temas, a orientar a la opinión pública sobre asuntos de interés, a crear lazos entre Estado y sociedad, y a incorporar elementos claves del debate de ideas global al interior de la sociedad dominicana.

Carlos Dore, el sociólogo

La pertinencia de abordar a Dore como sociólogo nos permite ir más allá de la comparación que nos propone la editora, Noris Eusebio, sobre estos escritos, entre el momento en que fueron hechos (1997-2000) y «el momento actual», con el interés de poner en evidencia cómo el análisis sociológico y las propuestas metodológicas que están detrás o emergen de muchos de los textos aquí reunidos tienen una vigencia para interpretar la situación actual, a lo que en el día de hoy están confrontadas las ciencias sociales en un mundo en mutación. En este sentido, podemos destacar como un aporte importante:

  1. La riqueza y pertinencia de los análisis de la realidad social del país, como la mejor arma para transformar la realidad y dar una respuesta a los problemas que ella plantea, poniendo en primer plano a quienes Pierre Rosanvallon, en su última publicación, llama «el parlamento de los invisibles», es decir, a los de abajo, a los que no tienen voz, a los que son mayoría. Hoy en día ignorar su existencia pone en peligro la idea misma de democracia.
  2. En un momento de incertidumbres (Castel), de cambios globales sustantivos, marcados por la tercera revolución industrial y la búsqueda de nuevas utopías, donde el mundo parece deshacerse ante nuestros ojos de manera inquietante, vivimos un aumento de conflictos mundiales de diferente naturaleza, los cuales ponen en cuestión la paz, los valores universales (la dignidad humana, el respeto a la diferencia, la diversidad cultural y religiosa) (Boko Haram, el Estado Islamista isis, los atentados en diferentes países de Europa, el aumento de un islamismo radical en ruptura con los principios de su religión), donde los científicos sociales hablamos de una mutación social y estamos confrontados a la creación de nuevas categorías para el análisis, porque las que tenemos no nos sirven para analizar la realidad. Como bien dice el Manifiesto por las Ciencias Sociales de Craig Calhoun y Michel Wieviorka: «Los investigadores en ciencias sociales tienen la pasión por el saber. Son científicos que pretenden producir conocimientos precisos y rigurosos; también son humanistas preocupados por comprender en toda su diversidad la vida social, sus transformaciones históricas y sus particularidades culturales. Rompiendo con las ideas preconcebidas y el sentido común, en su lucha contra las ideologías políticas y los consejos prodigados por los gurús del mundo empresarial, ellos develan y hacen posible lo real. Consideran que el conocimiento es útil, que aumenta la capacidad de acción y que contribuye de manera positiva a las transformaciones de la sociedad» («Penser Global», revista Socio, n.o 1, 2013).

Los textos de Dore y su aporte metodológico pueden ser leídos desde esta perspectiva y son hoy día pertinentes, pues nos dan elementos, como bien dice Alain Touraine, para reconstruir la vida social tras la crisis (Apres la crise, 2010).

  1. Dore aborda una serie de problemáticas que siguen vigentes y/o nos interpelan para valorizar su herencia intelectual en la República Dominicana. En ese sentido, merecen destacarse:
    1. Sus aportes para un nuevo Contrato Social (en toda la experiencia del Diálogo Nacional y de la consulta popular para la Constitución del 2010).
    2. Sus reflexiones sobre la democracia y la concertación social como un mecanismo, ligado a lo anterior, para la toma de decisiones sustantivas, en la base de un proyecto de nación.
    3. El rol de los intelectuales en la vida política y su compromiso.
    4. Haber dado a la cuestión migratoria y a las relaciones de la República Dominicana con Haití un estatuto científico y profesional, dejando de lado las pasiones identitarias e incorporando en el análisis el hecho de que la República Dominicana es un país de migrantes.
    5. Haber sido pionero en los análisis de la cuestión agraria y de la pequeña producción campesina –actor central en la producción de alimentos para la población– y que son un elemento para pensar una política altermundialista y/o alternativa en la República Dominicana.

Diálogo Nacional y la consulta popular para la Constitución

Dore es uno de los grandes artífices de lo que nosotros hemos llamado un nuevo Contrato Social, que se inscribe en el corazón de la experiencia del Diálogo Nacional y la consulta popular para la Constitución del 2010. Sobre el Diálogo Nacional, lanzado en el país mediante el Decreto 489-97 del 18 de noviembre de 1997, en Crónica de una razón apasionada aparecen una serie de artículos donde se analiza la necesidad del diálogo para la toma de decisiones, el diálogo como un instrumento central de la democracia, la importancia de establecer un compromiso entre Estado y sociedad civil como mecanismo por excelencia para definir las prioridades nacionales, y la importancia de la concertación y de escuchar todas las voces para establecer un proyecto de nación donde los diferentes sectores y actores sociales se sientan representados.

Todo esto, de cierta manera, se concretiza en lo que es el instrumento más importante que se ha producido en este país en casi los últimos 50 años: la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030.

También está el debate sobre la Constituyente y todo el proceso de consulta popular para la Constitución del 2010, que garantizó que en ella se expresara el sentir de los sectores populares.

Temas abordados

– Institucionalización democrática: la democracia, la concertación como forma de conducta colectiva y el favorecer un proceso de institucionalización como garantía del ejercicio de esa democracia son elementos a destacar en estos textos. Dore analiza la democracia como un proceso en construcción.

– El rol de los intelectuales y el poder de las ideas como esenciales en la construcción de la nación y como entes portadores de justicia social. En sus textos rediscute la relación entre los intelectuales y la política y la exigencia social de su compromiso para transformar la realidad en una situación de real politik.

– Política y ciencias sociales: en este marco aborda la relación entre esos dos elementos y el rol de las ciencias sociales para descodificar la sociedad.

– La migración: aborda la cuestión migratoria como una problemática global, es uno de los autores pioneros en la reflexión sobre la migración haitiana y da un estatuto científico, no emocional ni nacionalista, a esa problemática. Invitaría, en este momento que vive el país, a que vuelvan a leer a Carlos Dore. Introdujo en el debate la situación de los dominicanos de origen haitiano, que no tienen ningún estatuto pero que son ciudadanos sujetos de derechos y que reclaman una ciudadanía social.

– Tema agrario: fue pionero de los estudios sobre la cuestión agraria. Fue de los que apoyó la propuesta de las leyes agrarias de Balaguer, en un proceso de desideologización de esta problemática. Merece la pena recordar que Dore, como dirigente y miembro del comité político del Partido Comunista Dominicano, fue uno de los abanderados de estas leyes, que para el resto de la izquierda dominicana eran la expresión del revisionismo.

Carlos Dore, el hombre

Quiero rendir especialmente homenaje a Carlos Dore, al hombre, al intelectual, al amigo, al profesor, quien nos reúne de nuevo para debatir sobre sus ideas y sus propuestas; quien, como siempre, nos hizo pensar a todos nosotros –como parte del legado de su generación– que otro mundo era posible, y que ese mundo de lo posible debía ser construido por nosotros, que cada quien debía poner un granito de arena en ese mundo de lo posible. Y que el debate de ideas, la sociología, era un arma «para tomar el cielo por asalto», como decía el camarada Marx.

Carlos siempre supo escuchar y reconocer a los otros, tener una sonrisa y una mirada sobre la vida, que era apasionada, desde donde estuviera. Lo recuerdo en los pasillos de la Escuela de Sociología de la uasd, vestido de caqui, diciéndonos: «Tienen que leer, tienen que estudiar, ustedes son el futuro de esta nación y es por las ideas que van a transformar este país». Lo recuerdo en el Equis/Intec, en nuestros viajes y encuentros por Haití, en Francia, en México, en nuestro estudio sobre el transporte urbano –que nos permitió pasear en guagua todas las rutas imaginables del transporte de Santo Domingo–, en el Centro de Estudios del Caribe, en Flacso, en nuestros trabajos sobre el sector informal. En fin, lo recuerdo en lo que ha sido una parte esencial de mi vida, que me ha permitido crecer y ser diferente. Esto creo que es extensivo a muchas de las personas que hemos desarrollado nuestra trayectoria al lado de Carlos Dore.

Carlos, de manera especial, aquí me acompaña Ema-Lou, de quien tú eres su guía según la tradición de los vikingos. Te recuerdo que en esta tradición, cuando nacía un niño, se ponía bajo la égida de un gran guerrero, que, además de las argucias de la guerra, pudiera enseñarle el arte del dominio de los mares, un hombre que le pudiera enseñar el arte de la lucha, el arte del combate, de conquistar los mares, de la aventura. Como bien te dije en esa ocasión, donde celebramos la ceremonia recordando a los vikingos, hoy día en donde es importante que tú seas su guía es en el debate de ideas, en el amor por este país y en su compromiso con los invisibles, a quienes tú dedicaste lo más fuerte de tus esfuerzos.

Nota: Esta ponencia fue leída la noche del 19 de febrero del 2015 en el auditorio de Funglode, a propósito del lanzamiento de Crónica de una razón apasionada. Artículos periodísticos 1997-2000, de Carlos Dore Cabral.

Laura Faxas es una socióloga y escritora dominicana. Autora de El mito roto, entre otras publicaciones, es investigadora de Funglode y ha trabajado como socióloga en diversos países. Actualmente es embajadora de la República Dominicana ante la Unesco, en París.


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