Artículo de Revista Global 13

República Dominicana: un modelo de seguridad y desarrollo

La República dominicana es uno de los “países piloto” del Proyecto del Milenio de la ONU. En dos años, el país ha logrado importantes avances en materia de desarrollo, seguridad y erradicación de la pobreza a escala local. Esta iniciativa es un catalizador que está ayudando a prevenir los problemas.

República Dominicana: un modelo de seguridad y desarrollo

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, visitó el país por vez primera el 4 de agosto de 2006, luego de una parada en Haití, por invitación del presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, con el fin de conocer los progresos hechos por el país en relación con el trabajo hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas (ODM). Esta nación fue escogido en el año 2004 como uno de los “países piloto” del Proyecto del Milenio de la ONU, una iniciativa encargada por el secretario general y dirigida por el distinguido economista y profesor Jeffrey Sachs. En adición, la República Dominicana es actualmente el único país del mundo que ha creado una comisión presidencial exclusivamente para coordinar, monitorear y dar seguimiento a los progresos de los ODM.

La presentación dejó muy impresionado, al secretario general, hasta el punto de que hizo una serie de declaraciones incluyendo: “Ustedes [la República Dominicana] van por el camino correcto y están estableciendo un ‘modelo’ aquí que pienso será de gran interés para muchos países en esta región y alrededor del mundo”. Más adelante declaró que “la República Dominicana es una inspiración para la comunidad internacional y un ejemplo para el mundo en desarrollo” (COPDES, 2006, p. 6).

Sin embargo, de todos los comentarios concernientes al trabajo de la República Dominicana, el que más captó la atención de la audiencia por no ser tradicional en su contexto fue la conexión que hizo entre “desarrollo” con “seguridad”, cuando declaró: “Ustedes no pueden tener seguridad sin desarrollo y no pueden tener desarrollo sin seguridad” (COPDES, 2006, p. 24). Esto animó a muchos de los presentes a pensar más allá de la corriente ideológica dominante con relación a “qué tipo de ‘modelo’ estaba siendo establecido en la República Dominicana”, especialmente porque no era la primera vez que el país era nombrado como un “modelo”. El doctor Jeffrey Sachs, en su visita a la República Dominicana un año antes, se refirió al país como un “pionero” y un “ejemplo” a seguir por otros (COPDES, 2005, p. 10).

Sin embargo, Sachs, al igual que el secretario general, también hizo mención de la “seguridad” en su discurso de abril de 2005, afirmando que “no hay desarrollo mundial sin seguridad, ni seguridad sin desarrollo, por lo que los líderes mundiales tienen que reunirse y escoger a ambos, seguridad y desarrollo, como objetivos mundiales comunes” (COPDES, 2005, p. 62). Continuó su declaración reconociendo que “no puede haber una guerra exitosa contra el terrorismo en el mundo si no hay una guerra contra la extrema pobreza” (COPDES, 2005, p. 62).

¿Cuál es la coincidencia? ¿Por qué estos dos astutos individuos mencionaron esto en la República Dominicana en dos ocasiones diferentes en las que ambos elogiaban los esfuerzos de desarrollo del país? ¿Qué tiene esto que ver con seguridad? ¿Qué tipo de modelo es la República Dominicana? ¿Es un modelo de desarrollo? ¿O es que el “trabajo de desarrollo” se está convirtiendo en sí mismo no sólo en un “modelo de desarrollo” sino también de seguridad?

La República Dominicana se ha convertido en un modelo tanto de seguridad como de desarrollo. El país es un ejemplo viviente de lo que el discurso de la ONU está predicando en esta era de reforma de las Naciones Unidas, particularmente luego de los astutos esfuerzos de Kofi Annan para hacer que el mundo esté más a tono con los retos y oportunidades del siglo xxi, la mayoría de los cuales estaban incluidos en las dos iniciativas que él estableció después del comienzo del milenio, llamadas Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas y Panel de Alto Nivel del Secretario General sobre Amenazas, Desafíos y Cambio.

Paz y seguridad

La Organización de las Naciones Unidas fue creada en 1945 “[…] para salvar a las generaciones siguientes del azote de la guerra” y a fin de asegurar que las guerras mundiales del Siglo XX nunca volvieran a repetirse. Sin embargo, 61 años más tarde, el Siglo XXI ofrece una era donde el mantenimiento de la paz y la seguridad representan nuestros más grandes retos, los cuales no son necesariamente conflictos inter-estados, sino más bien amenazas no tradicionales que incluyen pobreza, enfermedades infecciosas y degradación medioambiental, guerra y violencia dentro de los estados, terrorismo, y crimen transnacional organizado, entre otros. (U.N. 2004, p. 1).

¿Qué es el “modelo dominicano”?

En sus etapas iniciales, el modelo dominicano se refería principalmente al compromiso y dedicación del presidente Fernández con los ODM, tanto política como institucionalmente (fue el primer presidente en crear una comisión presidencial para los ODM). La idea del modelo dominicano ha tomado más valor desde ese entonces por su naturaleza transformadora. La comisión presidencial, aunque es una novedad, ha sido un “continuo” que se adapta a las necesidades del país, de las comunidades locales y de aquellos que están en desventaja y empobrecidos.

El 30 de noviembre de 2005, la primera dama de la República Dominicana, Margarita Cedeño de Fernández, inauguró a nombre del presidente Fernández un proceso llamado Evaluación de Necesidades y Análisis de Costos Locales para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La iniciativa, más comúnmente llamada Pueblo del Milenio, tiene el propósito de “aprovechar el liderazgo local, activismo y compromiso con la erradicación de la pobreza a escala local, a fin de que los mismos ciudadanos lideren el proceso de desarrollo de su comunidad, mediante un enfoque ‘ascendente de abajo hacia arriba basado en la comunidad’ que sirva para identificar las necesidades más urgentes y las soluciones para lograr los Objetivos del Milenio a escala local” (Cedeño de Fernández).

La iniciativa del Pueblo del Milenio complementa el enfoque presidencial “de arriba hacia abajo”, mediante la creación de una visión “de abajo hacia arriba” basada en la comunidad para el desarrollo sostenible en la República Dominicana. La fusión entre el Plan Nacional de Desarrollo del país, basado en las inversiones de los Objetivos del Milenio de la Evaluación Nacional de Necesidades y Análisis de Costos para los ODM, y varios planes de desarrollo provinciales y locales, también basados en las inversiones locales para los ODM de la Evaluación Nacional de Necesidades y Análisis de Costos para los ODM, llevará a una visión integrada y compartida para el desarrollo humano sostenible del país.

El proceso ha servido como plataforma para aglutinar al Gobierno central y a las municipalidades, provincias, comunidades, partidos políticos, ONG, agencias locales de Naciones Unidas y el sector privado, hacia una definición de su propio tipo de desarrollo y acciones para hacer las inversiones claves necesarias para lograr los ODM a escala provincial, lo que incluye un incrementado apoyo y un gasto eficiente y efectivo en educación, salud, agua y servicios sanitarios, energía, agricultura y nutrición. El modelo dominicano se ha convertido en una herramienta para los dominicanos y su desarrollo, dándoles un sentido de propiedad que es intrínsecamente importante para lograr la libertad y los derechos cubiertos por los ODM y un desarrollo humano sostenible.

Vínculo entre desarrollo y seguridad

El secretario general manifiesta en su informe del 60 Aniversario de la Asamblea General de las Naciones Unidas, también conocido con la Cumbre del Milenio +5, que vivimos en un mundo de “amenazas y oportunidades interconectadas” y que “el desarrollo, la seguridad y los derechos humanos van de la mano” (ONU, 2005). Se han desarrollado muchas investigaciones con relación al vínculo entre desarrollo y seguridad, particularmente su relación bidireccional, lo que revela específicamente que “el conflicto violento destruye la riqueza” y que “la pobreza debilita al Estado y a sus instituciones, por lo tanto, los hace vulnerables al conflicto” (Proyecto del Milenio de la ONU, 2005, p. 42).

Un taller celebrado en Bangkok en junio de 2004 acerca del Proyecto del Milenio de la ONU reveló, utilizando datos del Banco Mundial, la relación entre la riqueza de una nación y sus posibilidades de tener una guerra civil. Planteó que “un país con un PIB per cápita de solo 250 dólares tiene en pronóstico la probabilidad del inicio de una guerra de un 15%, en algún momento dentro de los próximos cinco años, mientras que esta probabilidad de guerra se reduce a la mitad en un país con un PIB de 600 dólares por persona”. Adicionalmente planteó que “países con un ingreso per cápita de más de 5,000 dólares tienen menos de un 1% de probabilidad de experimentar conflictos civiles” (Proyecto del Milenio de la ONU, 2004, p. 9). Adicionalmente, un estudio de 2004 titulado Los choques económicos y los conflictos civiles: un enfoque de variables instrumentales, mostró que “el choque de un crecimiento negativo de cinco puntos porcentuales aumenta el riesgo de una guerra civil en un 50 por ciento” (Proyecto del Milenio de la ONU, p. 42).

El Panel de Alto Nivel del Secretario General sobre Amenazas, Desafíos y Cambios, definió como “amenazas a la seguridad internacional” “cualquier evento o proceso que implique muertes a gran escala o la disminución de las expectativas de vida” (ONU, 2004, p. 23). El resultado del Panel de Alto Nivel clasificó las amenazas en seis grupos (ONU, 2004, p. 2).

  1. Amenazas económicas y sociales, incluyendo pobreza, enfermedades infectocontagiosas y degradación medioambiental.
  2. Conflictos entre estados.
  3. Conflictos internos (incluyendo guerra civil, genocidio y otras atrocidades a gran escala).
  4. Armas nucleares, radiológicas, químicas y biológicas.
  5. Crimen transnacional organizado.

Adaptando estos seis grupos a la realidad de la República Dominicana, las amenazas que mayormente afectan al país y a sus habitantes incluyen las amenazas económicas y sociales (pobreza, enfermedades infectocontagiosas y degradación medioambiental) y el crimen transnacional organizado. Por ejemplo, la pasada administración Fernández logró una de las tasas de crecimiento más altas de ese momento, que fue de un promedio de 7.8%, mientras la administración Mejía que le sucedió fue responsable de tasas de crecimiento negativas (potencialmente la más profunda crisis económica de la historia del país, y 1.5 millones más de dominicanos viviendo en la pobreza, Banco Mundial, 2005). Esto redunda en crimen transnacional organizado, particularmente debido al tráfico de drogas, el cual proliferó durante toda la administración Mejía y llevó a una significativa pérdida de vidas como resultado de la grave delincuencia y asesinatos que se derivan de esta amenaza moderna. En cuanto a las amenazas económicas y sociales, en 2005 murieron más de 3,249 niños de los padres potencialmente más pobres de la República Dominicana, mientras que en el mismo año, por encima de 200 mujeres murieron debido a problemas durante el embarazo (SESPAS, junio de 2006).

Lecciones aprendidas

Recientemente el dengue se ha convertido en un gran problema en la República Dominicana, donde más de 30 personas han muerto como resultado de esta enfermedad hasta el momento de escribir este artículo (Hoy, 13 de septiembre de 2006). Aunque todos culpan al secretario de Salud Pública, la crisis es un perfecto ejemplo de que los problemas como éste deben prevenirse a fin de que el Gobierno no tenga la poco manejable carga de confrontarlos, lo que no siempre es posible, especialmente en términos financieros. La lucha contra este último brote de dengue le está costando al país millones de pesos, especialmente a la Secretaría de Salud Pública, hasta tal punto que el secretario ha convocado a otros ministros para recibir apoyo por la enorme carga que se le ha impuesto.

El apoyo ofrecido incluye talleres de “prevención de mosquitos” que aprovechan la ventaja del alcance que las secretarías de Educación y de Educación Superior tienen con las escuelas y universidades en cada punto del país, así como las más de 33,000 familias que el Despacho de la Primera Dama ha inscrito en el programa Progresando. La franca realidad es que la Secretaría de Salud Pública realmente debería tener mayor alcance que las demás secretarías, si hubiera invertido financieramente y en recursos en centros de salud primarios más que en grandes hospitales a escala provincial, lo que la hubiera ayudado con la prevención de muertes y frente a la proliferación de la enfermedad. Los ODM están sirviendo como un catalizador para invertir más y mejor en centros de salud de atención primaria en las áreas más remotas del país.

El Panel de Alto Nivel del Secretario General establece que el logro del reto de prevención “comienza con ‘desarrollo’ porque es el fundamento indispensable para un sistema colectivo de seguridad que tome la prevención seriamente” (ONU, 2004, p. 23). Esto concuerda con las seis lecciones aprendidas presentadas por la Comisión Presidencial al secretario general durante su visita a la República Dominicana, que incluían:

  1. La pobreza es parte de un gran problema;
  2. Un enfoque holístico es igual a la evaluación de necesidades de los ODM,
  3. El logro de los ODM requiere de una “focalización mayor”;
  4. Ir localmente: la gente es pobre localmente, no nacionalmente;
  5. Los ODM equivalen a “fábrica” del Estado y de la sociedad, y lo más importante,
  6. Los ODM equivalen a “prevenir problemas más que enfrentar problemas”.

Prevenir los problemas, más que afrontarlos, es importante no sólo en términos éticos y prácticos debido al potencial de pérdida de vidas y sufrimiento humano, sino también en términos financieros. La crisis de dengue le está costando millones de pesos a los ministerios de Salud Pública, Educación y otros: fondos que normalmente hubieran podido destinar hacia los 29.5 billones de dólares necesarios para lograr los ODM en la República Dominicana a escala nacional desde 2005 a 2015, o los 230 millones de dólares necesarios para lograr los ODM en el primer Pueblo del Milenio, la provincia de El Seibo, entre 2006 y 2015 (COPDES, 2006, p. 24). Aunque es difícil poner un costo a los problemas, amenazas o conflictos, un estudio mostró que el valor presente neto del costo de un conflicto es 250% del valor del PIB al momento de inicio del conflicto. O, para un “típico país en desarrollo”, los costos totales asociados con el conflicto son de alrededor de 54 billones de dólares (Collier y Hoeffler, 2004).

El resultado más importante del Panel de Alto Nivel del Secretario General es que el mundo necesita un “nuevo consenso”, cuya esencia debería estar basada en el principio fundamental de que “todas las naciones, ricas y pobres, deben compartir la responsabilidad de la seguridad de cada una” (ONU, 2004, p. 2). El trabajo de desarrollo en la República Dominicana hacia el logro de los ODM no es solamente un modelo de desarrollo, sino también de seguridad.

La República Dominicana está haciendo su parte al dirigirse a la raíz del problema. Su trabajo hacia el logro de los ODM es un catalizador que está ayudando a prevenir los problemas en vez de tener que enfrentarlos, lo que no es sólo prudente y responsable desde el punto de vista de un gobierno, sino también de marcado beneficio para la población, que de otra forma estaría expuesta a las enfermedades, desafíos y amenazas de este SIGLO XXI. La República Dominicana está haciendo su parte y no está trabajando solamente para su gente, sino también sirviendo de modelo para otros. El Panel de Alto Nivel del Secretario General hizo un llamamiento a los países desarrollados que aspiran a una membresía permanente en el Consejo de Seguridad a cumplir con el criterio de asignar el 9.7% de su PIB a asistencia oficial para el desarrollo (Proyecto del Milenio de la ONU 2005, p. 9). Por otro lado, los países en desarrollo también tienen una responsabilidad. La República Dominicana está cumpliendo su responsabilidad con los ODM uno al siete, así como los países desarrollados deben cumplir el ODM ocho. La República Dominicana merece ser miembro no permanente del Consejo de Seguridad.

En su discurso de homenaje al secretario general durante su visita al país, el presidente Leonel Fernández comentó: “Esperamos que se vaya con gratos recuerdos de la República Dominicana, un país que, al igual que usted, es un promotor de la paz, seguridad, prosperidad y dignidad para todos los seres humanos”. El secretario general respondió declarando: “[…] a veces la prensa me pregunta, ¿por qué vino aquí [a este país tan pacífico]? ¿Qué le trajo aquí? ¿Qué está haciendo aquí? Y usted sabe que las naciones son como las organizaciones y como la gente. El cien por ciento de los problemas de cada organización son creados por el ocho por ciento de la gente, y si usted no tiene cuidado, le destina todo su tiempo a ese ocho por ciento y entonces no tiene tiempo para los buenos”.

John R. Gagain Jr. es director ejecutivo de la Comisión Presidencial Sobre los Objetivos del Milenio y el Desarrollo Sostenible (COPDES), donde dirige la primera comisión presidencial en ser establecida para el monitoreo y evaluación del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, y la coordinación de la planificación multisectorial de desarrollo sostenible. Anteriormente se desempeñó como director del Centro de Estudios para la Globalización de Funglode.

Referencias

Banco Mundial, Poverty Assessment: Achieving More ProPoor Growth, Washington, dc, 2005.

Cedeño de Fernández, Margarita, primera dama de la República Dominicana, discurso inaugural de la primera “Evaluación de Necesidades y Análisis de Costos Locales para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, Club Faro de Hicayagua, El Seybo, República Dominicana, 30 de noviembre de 2005.

Collier, Paul y Anke Hoeffler. “The Challenge of Reducing the Global Incidence of Civil War”, Trabajo para el Proyecto de Consenso de Copenhagen, 2004, <www.copenhagenconsensus.com>.

Comisión Presidencial sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la República Dominicana (CODPES), Evaluación de Necesidades y Análisis de Costos de los odm – Pueblo del Milenio, El Seibo, Santo Domingo, República Dominicana, agosto de 2006.

Secretario general Kofi Annan Visita la República Dominicana, Informe: Presentación del progreso del país en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y lecciones aprendidas como país piloto del Proyecto del Milenio de la ONU, Santo Domingo, República Dominicana, agosto de 2006.

El doctor Jeffrey Sachs visita la República Dominicana, Informe: Los secretarios de Estado presentan los resultados preliminares de una evaluación de necesidades sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Santo Domingo, República Dominicana, abril de 2005.

Investing in the Sustainable Development of the Dominican Republic: An MDG Needs Assessment, Santo Domingo, República Dominicana, junio de 2005.

Hoy, “Salud arreciará medidas para combatir el dengue”, Santo Domingo, República Dominicana, 13 de Septiembre de 2006.

ONU, In Larger Freedom: Towards Development, Security and Human Rights for All, informe del secretario general, 2005.

A More Secure World: Our Shared Responsibility, Report of the Secretary-General’s High-Level Panel on Threats, Challenges, and Change, Department of Public Information, 2004.

Projecto del Milenio de la ONU, “Violent Conflict and the Millennium Development Goals: Diagnosis and Recommendations”, Workshop, Bangkok, Tailandia, 2004.

Investing in Development: A Practical Plan to Achieve the Millennium Development Goals, Londres, Sterling, VA: Earthscan Press, 2005.

Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), Tolerancia Cero, informe mensual, junio de 2006.