Artículo de Revista Global 49

Se hace un festival

El FCGD es un evento cinematográfico que desde 2006 se realiza anualmente en el mes de noviembre. Organizar un festival como este no es tarea fácil, conlleva una ardua labor que comienza desde que termina una edición. No descansaremos, como versan nuestros eslóganes que nos llenan de orgullo, en la búsqueda de los mejores «¡temas globales!» para brindarles las más profundas «¡historias personales!», «¡pensando el futuro hoy!» para convertirnos en «¡el más importante evento cinematográfico del país!».

Se hace un festival

En muchas ocasiones he sido partícipe de eventos denominados festivales. Por una simple definición del término, según Wikipedia, se trata de un acontecimiento o celebración organizada, generalmente, por una comunidad local o por un municipio, que se centra en un tema o aspecto único, sin duda, de interés relevante para esa población. Los conceptos de fiesta y festival son históricamente intercambiables.

Festival, gramaticalmente, es un adjetivo; su género es masculino; desde el punto de vista etimológico posee varias definiciones que intentan explicar su origen: para unos, la palabra deriva del alemán fest (fiesta); para otros proviene del inglés festival. Cuando nos remontamos a los orígenes de nuestra cultura, encontramos que proviene del latín festivalis, relativo a las fiestas religiosas, cuyos componentes léxicos son festus (fiesta), ivus (relación pasiva o activa), más el sufijo al (relativo a).

Como puede observarse, la palabra tiene múltiples definiciones, pero, en definitiva, contiene la misma raíz y define este fenómeno: una fiesta, un evento, para conmemorar o promover uno o varios temas centrales.

Mi primera experiencia con los festivales ocurre en 1986, cuando la República Dominicana ganó el primer lugar en el Festival de la Canción de Viña del Mar, con el tema Para quererte, de José Antonio Rodríguez y Manuel Tejada, y la majestuosa interpretación de Maridalia Hernández. Aquel momento tan emotivo despertó mi interés y mi curiosidad por los festivales, haciéndome un fiel seguidor de este tipo de acontecimientos, no solo de música, también de cine.

En 1976 recuerdo la gran apertura del Palacio del Cine, en la avenida 27 de Febrero. Lógicamente no tenía edad para asistir solo a una sala de cine, pero la noticia generó tanta expectativa que desde entonces he estado marcado por esta rama del arte. En los comienzos de los ochenta, acudir al cine significó para mí un entretenimiento que se convirtió en una pasión dominical. Entonces asistía, con amigos del colegio, a la tanda de las cinco de la tarde en las salas de ese querido y recordado centro comercial de mi sector: Plaza Naco.

Con el devenir de los años, y tras muchas horas de experiencia adquirida, siempre con el objetivo y el deseo de seguir ampliando mis conocimientos en todos los aspectos del cine y la televisión, he tenido el honor, que hasta el momento conservo, de ser parte de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), donde la cultura cinematográfica ocupa un sitial muy importante entre sus objetivos e iniciativas.

A mediados de 2002 comenzamos con los talleres, charlas, muestras de cine y otras actividades, impulsando dos proyectos que hoy orgullosamente llamamos Instituto Global de Multimedia (IGM) y el Festival de Cine Global Dominicano (FCGD).

El IGM es un centro educativo de excelencia, en el área de multimedia, dedicado a iniciar a jóvenes talentos, capacitar a experimentados profesionales y educar al público para una mejor comprensión y apreciación de las artes audiovisuales.

El instituto desempeña un papel muy importante, porque permite que sus egresados estén en posiciones neurálgicas dentro del festival, es decir, que la educación y la formación, una vez más, dejan sus frutos de una manera real y efectiva.

El FCGD es un evento cinematográfico que, desde 2006, se realiza anualmente, siempre en el mes de noviembre, con sede principal en Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Este encuentro plantea la posibilidad de acceder a la visión que aporta el cine sobre los temas globales, a través de las historias personales y con las herramientas del arte.

El festival enseña a vivir en este mundo de globalización y conocimientos. Tiene la particularidad de celebrarse, de manera simultánea, en otros puntos de La Hispaniola, manteniendo su centro neurálgico en Santo Domingo, y extendiéndose, a su vez, a otras ciudades del país, como Santiago, Puerto Plata, Nagua e Higüey, y también a la vecina República de Haití, en la ciudad capital de Puerto Príncipe.

La misión del FCGD es llevar el mejor cine internacional, de ficción y documental, a un público heterogéneo, para aportar a la comprensión de los desafíos globales. Más allá de esto, ha contribuido a incrementar la cultura cinematográfica en la República Dominicana y a establecer importantes lazos con la industria, dando a conocer los beneficios de la Ley de Cine, como herramienta destinada a favorecer la producción de cine local e internacional en nuestro país.

Armar y amar el cine

El FCGD se celebra desde 2006. La edición de 2007 fue cancelada debido a los efectos de la tormenta tropical Noel, que afectó el territorio nacional.

En una conversación sostenida con el presidente y fundador de Funglode, el doctor Leonel Fernández Reyna, lo escuché referirse a la majestuosidad, variedad y calidad de diferentes festivales, como el de Lincoln Center, de Nueva York; el Festival de Cannes, en la ciudad homónima de la Costa Azul francesa; el de Berlín, en la capital alemana; el Tribeca, en el Bajo Manhattan (Nueva York), y el Sundance, en Park City, en el estado de Utah.

Pero lo que más llamó mi atención fue la siguiente frase pronunciada por el doctor Fernández: «Una de las cosas más importantes en la vida es ser parte de algo, y que ese algo se convierta en lo mejor, con calidad, respeto y reconocimiento. Omar –agregó–, ¡vamos bien! Y por consiguiente tenemos que seguir perfeccionando todo lo que hacemos». Estas palabras cambiaron mi vida laboral y, ¿por qué no?, también mi vida personal.

Otra gran motivación la aportó mi amigo Eliades Acosta, quien durante una tarde de café, mientras dialogábamos sobre múltiples temas del audiovisual, con su experiencia y buen sentido de la historia, me comentó su parecer acerca del evento. «Omar, creo que el Festival está alcanzando un importante nivel de prestigio internacional; cuenta conmigo para lo que sea, porque entiendo que se ha constituido en un nuevo punto de referencia en el área de América Latina y el Caribe. Te felicito». Estas palabras, por supuesto, inspiran el compromiso de seguir mejorando.

Haciendo un festival  

Se hace un festival de cine como lo hacemos nosotros: con las herramientas imprescindibles, que son el deseo y el entusiasmo, principales motores del evento.

Organizar un festival como este no es tarea fácil, conlleva una ardua labor que comienza desde el momento en que termina una edición, cuando se hace el anuncio de la fecha de celebración del próximo festival; puesto que se requiere un trabajo constante de logística, preparación técnica, una firme dirección de comunicación, mucho mercadeo y relaciones públicas.

La logística comprende todos los aspectos operativos en cada uno de los segmentos; por ejemplo: el hospedaje, la transportación, la alimentación, los boletos aéreos y brindar el soporte material e inmaterial a las demás áreas del festival.

La parte técnica organiza y realiza las operaciones de proyección, producción y realización. La de comunicación es la encargada de que todos los esfuerzos sean resaltados en todos los medios posibles, en cada una de las fases en que este se desarrolla, o sea, antes, durante y después del festival. El área de Mercadeo y Relaciones Públicas es el motor de la eficiencia económica y sin ella, no sería posible realizar este evento.

La manera más sencilla de explicar este proceso es mostrando los pasos neurálgicos que definen, finalmente, lo que es el FCGD y cómo se hace un evento de esta naturaleza:

  • El primer paso es decidir la fecha del próximo festival, seguido de la primera reunión de evaluación de la edición pasada. Más adelante se decide cuál será el país invitado, se elabora el presupuesto y se asignan las diferentes.
  • Inmediatamente después de comenzar el proceso de selección de las películas, se establece la logística que corresponde al año de organización y realización del festival, configurando el aseguramiento técnico y definiendo las estrategias de comunicación y selección del material promocional; también el concepto central para que el área de Mercadeo y Relaciones Públicas pueda potenciar los recursos y realizar las promociones.
  • Todo el año asistimos a los festivales más importantes para establecer relaciones de trabajo. Lo hacemos para buscar contactos, determinar invitados importantes y conseguir las películas a exhibir, así como también la formación de los paneles profesionales que se desarrollarán durante el FCGD

El trabajo es en equipo

Los procesos de invitación, la elaboración de la agenda del festival, la creación de la parrilla de programación y los actos sociales que determinan la selección final de las películas, así como también las películas de apertura y cierre en las diferentes ciudades del país, son el resultado de una ardua labor que solo se puede lograr trabajando en equipo.

Existen factores externos que no podemos dejar de mencionar, como es el valioso aporte que hace el grupo de voluntarios. Sin estos nada podría funcionar, porque son los que dan la cara de una manera abnegada y desinteresada.

Otro factor importante es el soporte que nos ha brindado la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y sus extensiones regionales en las ciudades de Santiago, Puerto Plata, Nagua e Higüey.

En el plano gubernamental, es sumamente importante contar con el apoyo de los ministerios de Educación, Educación Superior y Cultura, así como de la Dirección General de Cine (DGCINE), que con sus conexiones y logística hacen posible que los estudiantes puedan disfrutar del mejor cine independiente.

El Centro Cultural Mauricio Báez es una institución no gubernamental que ofrece soporte y apoyo en casi todos los aspectos durante la realización del FCGD.

Existe otra institución de índole privada, Pinewood-Indomina Studios (Indomina), cuyo vicepresidente, Jasbinder Singh, ha definido al festival como la plataforma necesaria para el desarrollo y la promoción de la industria cinematográfica en el país.

Tenemos también un aliado imprescindible: el Palacio del Cine. Esta entidad nos apoya de manera desinteresada y se constituye como la plataforma de exhibición, a nivel nacional, que está en mejores condiciones y disposición para acoger el festival.

Todos los esfuerzos que se realizan durante el año de preparación tienen como objetivo primordial brindar a todos las mejores películas, lo que, en definitiva, es lo más apreciado y anhelado por los fieles seguidores del festival.

Los invitados internacionales

No puedo dejar de mencionar el nivel de profesionalidad y el carácter de colaboración que recibimos de nuestros invitados internacionales. Como se ha podido apreciar, cada año agregamos a nuestra lista a más y mejores profesionales del séptimo arte.

Cada invitado es especial para nosotros y nos enriquece al traernos muchas vivencias y anécdotas de su vida profesional. Entre los más entrañables me permito mencionar a Omar Sharif, Benicio del Toro, Victoria Abril, Liza Minnelli y Danny Glover.

Conocí a Omar Sharif en 2009 y fue una experiencia que jamás olvidaré. Mi nombre me fue puesto en su honor. Una de las primeras cosas que me dijo, en perfecto español, fue: «Te llamas como mi nieto y como yo», a lo que respondí: «No solo me llamo como ustedes, es que mi nombre es en honor a usted», a lo que replicó con una frase caballerosa y tierna: «El honor es mío porque vuestra bendita madre pensase en mi persona».

Benicio del Toro, en 2010, con una trayectoria exitosa, llega a nosotros por las excelentes gestiones de nuestros grandes amigos Miguel Cabral, Domingo Dahuajre y Sammy Sosa. También nos trae recuerdos inolvidables, como la llamada que recibí en mi celular desde un número desconocido. Al contestar escuché: «Hi, is this Omar de la Cruz? Hello, it’s Benicio del Toro, do you prefer in English or Spanish? [¿Me habla Omar? Hola, le habla Benicio del Toro, ¿prefiere que hablemos en inglés o en español?]», a lo que respondí: «Yes this is me, you can speak as you prefer [Sí, le habla Omar de la Cruz. Puede hablar en el idioma que usted prefiera]». A esto, Benicio agregó: «Oh great [Maravilloso], ¿cómo estás? Te estoy llamando gracias a que Miguel Cabral me facilitó tu número de móvil, porque quiero decirte personalmente que estoy en San Juan, Puerto Rico, abordando el avión y espero verte en el aeropuerto, así que puedes decir que Benicio va». Estas palabras me devolvieron el alma al cuerpo ya que en mi interior pensaba que cancelaría su visita. Luego de colgar el teléfono, me senté, respiré y dije: «Señores, Benicio del Toro viene». La algarabía de todo el personal técnico que estaba presente no se hizo esperar.

Ese año tuvimos el honor de contar también con la presencia de la famosa actriz Liza Minnelli. La noche de la rueda de prensa, en el Hotel Embajador, me preguntó: «May I hold your arm? I want to walk with you [¿Puedo sostenerme de su brazo? Quiero caminar junto a usted]». Me sentí muy honrado al ofrecerle mi brazo.

Tampoco puedo dejar de mencionar a nuestra querida Victoria Abril, quien al enterarse de que tendríamos una apertura en Haití, decidió ir y me dijo: «Omar, cariño, ¿a qué hora vamos para Haití?». Yo, sorprendido, le respondí: «Yo salgo a las cuatro de la tarde». Ella me miró y añadió: «No, cariño, yo voy contigo y te diré que no sé qué harás, pero quiero cantar en la apertura para el pueblo de Haití». Lo único que pude hacer en ese momento fue reírme, pero al final fue y cantó, recibiendo muchos aplausos y provocando numerosas fotografías.

Otra anécdota interesante me ocurrió en La Habana en 2011, durante el Primer Encuentro de Cineastas del abcd, con Danny Glover. Aproveché la oportunidad, junto a mi amigo Agustín Cortés, director de la Escuela de Cine de la uasd, de acercarme al famoso actor y le pregunté: «Hi, Mr. Danny Glover, we’re from the Dominican Republic, can we invite you to join us at the Festival de Cine Global Dominicano, in November? [Saludos, señor Glover. Nosotros somos de la República Dominicana, queremos invitarlo a que nos acompañe al Festival de Cine Global Dominicano, en noviembre]». Él sonrió y me respondió: «One condition [Una sola condición]». Claro, por mi mente pasaron infinidad de pensamientos en fracciones de segundos, pero me mostré sereno y le dije en sentido figurado: «Anything [Lo que usted desee]», a lo que él expresó: «I want to meet Juan Marichal, if you do that I’ll go [Quiero conocer a Juan Marichal, si usted lo logra, yo voy]», a lo que respondí atrevidamente: «Pues, claro». Respiré, me sonreí, y él también se sonrió; luego estreché en un abrazo a Cortés.

En ese momento me comuniqué con mi inseparable compañera de trabajo Yvette Marichal y le conté la historia. Respondió, muerta de risa: «Llama a papi, que está en la casa». Inmediatamente llamé a Juan Marichal, quien me dijo después de una carcajada: «Pero él tenía que pedirte otra cosa más difícil, ponlo al teléfono». Me le acerqué de nuevo y le dije: «Danny, only one condition, are you sure? [Danny, solo esta condición, ¿usted está seguro?]». «Yes just one, if you do that I’ll go, I know is hard for you but… [Sí, solo esa condición. Si usted lo logra iré al festival, sé que es muy difícil para usted, pero…]». Lo interrumpí en ese punto: «Only one?, speak with him [¿Solo un deseo?, hable con él]», y le pasé el teléfono. De la alegría, Danny Glover gritó en el medio del salón, «¡I’m speaking with Juan Marichal! [¡Estoy hablando con Juan Marichal!]». El resto de la historia ya ustedes lo conocen, Danny Glover ha venido en dos ocasiones al país, fruto de ese encuentro y de esa anécdota.

Las ciudades del festival

Entiendo que las cosas buenas hay que reconocerlas, por eso no puedo dejar de mencionar las tres ciudades que con el tiempo nos han llenado de muchas alegrías, por su dedicación y fidelidad para con nosotros. Me refiero a Nagua, Puerto Plata y Santiago de los Caballeros.

Nagua es una de las ciudades adonde se extiende nuestro festival y merece el mejor calificativo y reconocimiento a la excelencia, ya que podemos decir, con mucho orgullo, que lo hacen parte de ellos, como una gran fiesta del cine y la cultura. Consideran el evento como una verdadera fuerza inspiradora, hasta el punto de que esta industria se ha desarrollado en esta localidad y se han realizado varias películas desde que el FCGD comenzó a realizar funciones en el Centro Universitario Regional de Nagua de la UASD.

Puerto Plata no se queda atrás. Un grupo de personas, encabezadas por René Merete y los eternos amigos del Cine Club Camilo Carrau, ponen la chispa vital de su entusiasmo y hospitalidad durante los días de la fiesta del cine.

Santiago de los Caballeros es la cuna de muchos directores y actores que participan en la industria cinematográfica de la República Dominicana. Santiago es elegancia, entusiasmo y colaboración desinteresada de la mano de los apreciados amigos Enegildo Peña, José D’Laura, Arelis Albino y todos los directivos del Centro Universitario Regional de Santiago (CURSA), que nos brindan un enorme apoyo.

Se hace un festival no por hacerlo; se hace porque existe el interés, el objetivo, las metas, la dedicación, el desprendimiento, el valor y el trabajo abnegado de un grupo de jóvenes que ponen en juego todo su empeño y motivación.

Me despido de ustedes con el compromiso de seguir haciendo el mayor de los esfuerzos y perfeccionando todo lo que realizamos, de manera que siga siendo lo mejor, lo más importante, con calidad, respeto y reconocimiento de todos. Porque el pueblo de la República Dominicana, y toda la comunidad cinematográfica del mundo, son los verdaderos y más genuinos protagonistas de ese filme inacabado, siempre en movimiento, perfeccionamiento y creación que es nuestro festival.

No descansaremos, como versan nuestros eslóganes que nos llenan de orgullo, en la búsqueda de los mejores «¡temas globales!» para brindarles las más profundas «¡historias personales!», «¡pensando el futuro hoy!» para convertirnos en «¡el más importante evento cinematográfico del país!».

Omar de la Cruz es graduado de Ingeniería de Sistemas. Recibió entrenamiento en formadores para cine y tv, en Miami Dade College. Ejerció como profesor de edición en Sistemas enps (APTN) y producción para cine y televisión. Experto en producción de cine y tv, edición no lineal, diseño gráfico y web. Fue director técnico del Festival de Cine Global Dominicano (FCGD), actualmente es director del igm y del departamento de Audiovisuales de Funglode, ejecutivo del FCGD y miembro y secretario general del Consejo Consultivo Cinematográfico de República Dominicana.